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PPEF 2027 deja ver la reestructura de Cultura, pero queda a deber
El proyecto de presupuesto para el Ramo 48 de cara al 2027 permite identificar parte del nuevo organigrama de la dependencia, pero no precisa cuánto ejercerán varias de sus áreas sustantivas.

La Fonoteca Nacional se integrará a la Dirección de Bibliotecas, pero no está claro qué presupuesto se le asignará, porque el PPEF 2027 no lo transparenta.
En materia del Ramo 48, Cultura, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027, entregado la semana pasada, deja ver, con algunas zonas todavía opacas, la transición hacia una Secretaría de Cultura con menos unidades administrativas y nuevas áreas de operación.
Como este diario constató tras la publicación del PPEF 2027, el monto presupuestal sugerido para Cultura asciende a 15 mil 858.7 millones de pesos, apenas 1.1% más en términos reales frente al PEF 2026, considerando el deflactor del PIB estimado para 2027 de 4 por ciento. Pero dentro de ese margen estrecho, el sector central pasa de 3 mil 451.7 a 4 mil 73.4 millones de pesos, un aumento nominal de 18 por ciento.
El problema, observa el analista presupuestal y gestor cultural Carlos Villaseñor, es que ese incremento presupuestal para el sector central de cultura no viene acompañado de una identificación equivalente de todas las funciones que la propia Secretaría estableció en su nuevo Reglamento Interior y que debió asumir una vez publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en julio de 2025.
Este nuevo reglamento creó la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad; las direcciones generales de Acción Territorial y Promoción Comunitaria; y de Investigación de las Culturas Populares, además de la Dirección de Difusión Cultural.
Asimismo, redujo y reorganizó las unidades administrativas: desaparecieron, entre otras, la Subsecretaría de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura, las direcciones generales de Asuntos Internacionales, Comunicación Social, Publicaciones y Tecnologías de la Información, así como la Fonoteca Nacional.
Nueva estructura, distribución pendiente
Todas las variaciones aquí indicadas no deben entenderse del todo como un enriquecimiento de un área de Cultura a costa del detrimento de la otra sino como el indicio claro de una reestructuración de la que todavía hacer falta conocer información relevante para comprender y dar a conocer cómo operarán distintas áreas culturales no estipuladas en el PPEF 2027 pero ya anunciadas en el DOF.
Por ejemplo, el nuevo desglose presupuestal asigna 1 mil 174.4 millones de pesos a la Unidad de Administración y Finanzas, más de 33 veces su presupuesto para este 2026, mientras que la Subsecretaría de Desarrollo Cultural pasa de 692.8 millones a 184.5 millones de pesos, el presupuesto más bajo para la subsecretaría desde 2019.
El salto de la Unidad de Administración y Finanzas es uno de los puntos que, para Villaseñor, requiere de una explicación por parte de quienes participan de la reorganización en la estructura de Cultura y quienes proponen el presupuesto para 2027.
“Lo que sucede con este diseño presupuestal es que no sabemos quién va a desarrollar varias funciones y cuál será la cantidad con la que operarán”, señala al referirse en particular a labores como difusión cultural, asuntos internacionales, tecnologías de la información; la propia Fonoteca y las funciones de las áreas de culturas populares, cuyo ejercicio presupuestario no queda claramente identificado bajo las nuevas unidades en el PPEF 2027.
Coordinaciones como las de Presupuesto y Recursos Financieros, Recursos Humanos, Recursos Materiales y Servicios Generales y Tecnologías de la Información y Comunicaciones quedaron adscritas a la Unidad de Administración y Finanzas. Es decir, existe ya una explicación jurídica para que parte de funciones antes dispersas aparezcan concentradas ahí, aunque el PPEF no permite identificar cuánto corresponde a cada una.
Algo similar ocurre con la Fonoteca Nacional. Ésta se incluye en el reordenamiento de áreas de acervos y archivos alrededor de la Dirección General de Bibliotecas (DGB), de acuerdo con la presentación institucional del nuevo modelo. De ahí la razón por la cual la DGB pasaría de tener 212 millones en 2026 a 340 millones de pesos para 2027, aunque se desconoce en realidad cuánto de este monto se usará para la administración exclusiva de la Fonoteca, la cual, por cierto, tuvo apenas 12 millones para operar en 2026. Esta incorporación, en todo caso, puede mejorar las condiciones de la institución, pero no es posible observarlos en el PPEF 2027.
Pero no todas las funciones tienen esa trazabilidad presupuestaria. Aunquer el propio Reglamento Interior establece que las funciones de las unidades que desaparecieron o cambiaron de denominación se entenderán conferidas a las nuevas unidades que hayan asumido sus competencias. El PPEF, sin embargo, deja pendiente una parte de la trazabilidad financiera.
Para Villaseñor, esa precisión no es menor: “Si no sabes quién ejerce esa función, pues cómo lo vas a evaluar y cómo vas a darle seguimiento al ejercicio de su gasto”.
