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Zapata cabalga de nuevo en Bellas Artes
La muestra, a partir de este miércoles, presenta el origen y desarrollo del ícono de las luchas sociales en México.
Emiliano Zapata vuelve a tomar protagonismo como un alter ego del mexicanismo y movimientos sociales hasta nuestros días con la exposición Emiliano. Zapata después de Zapata, con más de 140 piezas artísticas que incluyen exponentes del muralismo mexicano como Diego Rivera y José Clemente Orozco.
La exposición estará abierta al público en el Museo del Palacio de Bellas Artes del 27 de noviembre del 2019 al 16 de febrero del 2020, acompañada de un ciclo de proyecciones en la Cineteca Nacional, además de diversos materiales dentro de la exposición como playlist y entrevistas en video de artistas, escritores, entre otras personalidades, que se han inspirado en el caudillo.
En entrevista, el curador de esta exposición, Luis Vargas Santiago, doctor en historia del arte e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, dijo que Emiliano Zapata fue un héroe que “se hizo desde las bases populares, pero también desde el gobierno. Muchas veces esas dos visiones entran en choque, otras veces Zapata ha sido una figura incómoda para el poder”, destacó.
Al preguntar si las acciones hechas en vida por Emiliano Zapata no terminan perdidas entre la construcción de su papel de héroe por parte de artistas con una posición política clara, como Diego Rivera, que después de 1923 representó a Zapata más de 30 veces, o la historia que alimentó y reprodujo el Estado, el curador respondió que ése es uno de los cuestionamientos más recurrentes, pero eso no significa que Zapata sea un comodín.
Zapata no es un comodín para todo, Zapata tiene que ver con ideales muy específicos que tienen que ver con la tierra, con la defensa del territorio, pero sobre todo la capacidad de los pueblos de exigir”, comentó.
En la exposición Emiliano. Zapata después de Zapata, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes se encuentran reunidas 70 colecciones, entre públicas y privadas, de las cuales 13 son internacionales que, según el curador, “incluyen piezas valiosas que no se habían expuesto antes en México”.
Dividida en cuatro secciones: Líder Campesino, La fabricación del héroe de la nación, Imágenes migrantes y Otras revoluciones, se presenta un Zapata con una propuesta curatorial que desdobla las diversas y a menudo contradictorias transformaciones del también llamado Caudillo del Sur.
“El objetivo de la exposición es mostrar cómo la figura de Zapata sigue más viva que nunca. La frase ‘Zapata vive la lucha sigue’ es un buen resumen de la exposición y lo que vemos es cómo ha emergido en diferentes momentos de la historia; la primera parte cuenta el surgimiento de Zapata y los demás núcleos cuentan como eso que hizo Zapata (rápidamente en 10 años) ha sido uno de los legados más duraderos de México, y no sólo de México, también de los mexico-americanos en Estados Unidos y también en otros países”.
Además de esta exposición en Bellas Artes, recientemente también se ha llevado la figura de Zapata a Francia y Estados Unidos con la exposición Zapata el disruptor, que se presentó en septiembre y octubre pasado en diferentes galerías de París y tuvo una itinerancia en Miami.
En entrevista con El Economista Gonzalo Ortiz Blanco, fundador de Rubicó, movimiento independiente que organizó esta exposición de Zapata en el extranjero, dijo que planea que esta muestra de plástica conformada por 70 piezas llegue a México.
Exposición: Emiliano. Zapata después de Zapata
- En la muestra participan más de 70 artistas, con obras provenientes de las colecciones del Museo Nacional de Arte, el Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec, el Museo de Arte Moderno, el Museo de Arte Carrillo Gil, el Sistema Nacional de Fototecas, la Colección Andrés Blaisten, el Museo Universitario Arte Contemporáneo de la UNAM, Fundación Televisa y, de Estados Unidos, las del Smithsonian American Art Museum, la National Portrait Gallery y el Hirshhorn Museum and Sculpture Garden.
- En 1979, en el 60 aniversario luctuoso del Caudillo del Sur, el Museo del Palacio de Bellas Artes ya había sido sede de un homenaje nacional a Zapata, con una exposición organizada por la afamada crítica de arte Raquel Tibol.

