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Urge detener el ataque submarino contra las ballenas: WWF
Redes de pesca abandonadas matan a unas 300,000 ballenas, delfines y marsopas cada año. Este dato es parte del informe Protegiendo los corredores azules, que destaca los puntos críticos y los riesgos que enfrentan en sus migraciones.

Foto: WWF.
En el mundo 6 de las 13 grandes especies de ballenas están clasificadas como vulnerables o en peligro, esto de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). “El impacto total de las actividades humanas, como la pesca industrial, colisiones con barcos, la contaminación química, plástica y acústica, la pérdida de hábitat y el cambio climático están creando un viaje peligroso y a veces fatal” para estas especies, asegura Chris Johnson, Líder Mundial para la Conservación de Ballenas y Delfines en WWF.
Por lo anterior, en el marco del Día Mundial de las Ballenas (este 19 de febrero), WWF dio a conocer el informe Protegiendo los corredores azules. Este trabajo visualiza por primera vez las rutas de 845 ballenas migratorias en todo el mundo, generadas por datos satelitales y describe cómo las ballenas se enfrentan a amenazas múltiples y crecientes en sus hábitats oceánicos críticos, donde se alimentan, se aparean, dan a luz y amamantan a sus crías a lo largo de sus supercarreteras migratorias o corredores azules.
“Como investigador, este informe proporciona una guía visual basada en la ciencia que apoya la gestión eficaz y las decisiones para crear redes de áreas marinas protegidas y garantizar que las ballenas tengan todas las oportunidades de prosperar”, dijo el Dr. Ari Friedlaender, ecólogo de ballenas de la Universidad de California Santa Cruz.
El informe es un análisis colaborativo de 30 años de datos científicos aportados por más de 50 grupos de investigación, con destacados científicos marinos de la Universidad Estatal de Oregón, la Universidad de California en Santa Cruz, la Universidad de Southampton y otros.
Hoy se sabe que “la amenaza más mortal es cuando se enredan en artes de pesca abandonadas, conocidas también como redes fantasmas, las cuales matan a unas 300,000 ballenas, delfines y marsopas cada año. Aún peor, esto sucede desde el Ártico hasta la Antártida”, dijo el Dr. Daniel M. Palacios, del Instituto de Mamíferos Marinos de la Universidad Estatal de Oregón.
Entre las poblaciones de mayor riesgo se encuentra la ballena franca del Atlántico norte, una especie que migra entre Canadá y Estados Unidos, y que está en peligro crítico de extinción al ubicarse en su punto más bajo en 20 años, con solo 336 individuos. Se estima que un alarmante 86% de las ballenas francas identificadas se han enredado en artes de pesca al menos una vez en su vida. Una sola muerte pone en peligro la supervivencia de esta población. Entre 2017 y 2021, 34 ballenas francas del Atlántico norte murieron por colisiones con barcos y al enredarse en artes de pesca.
Un nuevo enfoque para la conservación de la especie
Con este informe se busca otro enfoque de conservación para hacer frente a estas amenazas y proteger a las ballenas, todo con mayor cooperación a nivel local, regional e internacional. “Desde WWF México se contribuye a estos esfuerzos a través del apoyo a científicos y organizaciones para entender mejor la magnitud del daño que ocasionan las artes de pesca en las ballenas y el riesgo de colisiones con barcos en el Pacífico Mexicano, así como para incrementar las capacidades locales e implementar las mejores prácticas de avistamiento turístico y rescate de ballenas enmalladas”, dijo el Dr. Eduardo Nájera, Coordinador de Paisajes Marinos de WWF México.
En este sentido es importante destacar que los beneficios de los corredores azules protegidos se extienden mucho más allá de las ballenas. Cada vez hay más pruebas que muestran el papel fundamental que desempeñan las ballenas en el mantenimiento de la salud de los océanos y el clima global: una ballena captura la misma cantidad de carbono que miles de árboles. El Fondo Monetario Internacional estima el valor de una sola gran ballena en más de 2 millones de dólares estadounidenses, lo que suma más de 1 billón de dólares estadounidenses para la población mundial actual de grandes ballenas.
También para avanzar en la materia, se requiere de manera urgente un compromiso de las Naciones Unidas, para que en marzo de 2022 esté listo para finalizar las negociaciones sobre un nuevo tratado para alta mar, es decir, las áreas más allá de la jurisdicción nacional, mismas que constituyen dos tercios de los océanos de la Tierra, pero que no tienen un tratado general para conservar especies y ecosistemas vulnerables en estas aguas.
El informe se puede consultar a través de: https://wwfwhales.org/