El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) destinó un monto de 1,306,576 pesos para la remodelación de un centro cultural y comunitario indígena. Se tiene planeado comenzar las labores de una primera etapa en el espacio que se ubica en la calle Hornedo número 450 en el Centro de Aguascalientes, el cual atiende a las etnias de huicholes, mixtecas y purépechas que habitan la zona.

El proyecto Rescatando Culturas busca mejorar la calidad de vida de las familias que se autodenominan indígenas con la generación de talleres y lugares seguros de recreación artística. Además, se hará la instalación de nuevos equipamientos como un comedor, un auditorio, una bodega y la adquisición de un calentador solar.

El diseño y las operaciones serán ejecutadas por estudiantes de arquitectura, bajo la dirección del docente Manuel Alonso Olvera, quien expresó que este proyecto existe para “dar sentido de pertenencia, generando un espacio que permita dar a conocer la cosmovisión indígena, así como proteger y conservar el patrimonio cultural y dignificar a la población”.

En esta iniciativa confluye el trabajo conjunto con la Asociación “Mancomunidad de la América India Solar” (MAIS), cuyo aporte es la instalación inmobiliaria, y quienes pretenden mejorar las instalaciones del albergue que actualmente opera con un tamaño reducido y con instalaciones precarias, por lo que se realizará la construcción de un proyecto con diseño arquitectónico que aborde las variables de estética, tecnología, urbanismo, medio ambiente, diseño, historia y cultura.

Comunidades indígenas en Aguascalientes

El proyecto cobra relevancia en un estado como Aguascalientes, donde habitan más de 476 familias en una mezcla de culturas indígenas provenientes de todo el país, como el Náhuatl, población Otomí, Mazahua; pero con un especial número de familias Huicholes, Mixtecas, Tarascas, Totziles y Tarahumaras.

En el diagnóstico Necesidades de Bienestar Social y de Expectativas de las Familias Indígenas realizado por la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) se dieron a conocer en el año 2011 cuatro problemáticas principales a las que se enfrenta este sector social.

La primera es el desempleo, ya que la gran mayoría trabaja de manera informal y sin prestaciones de ley, por lo que carecen de servicios médicos. La más recurrente es el bajo nivel educativo de las familias, lo cual les impide acceder a mejores oportunidades laborales.

La tercera dificultad es la discriminación, pues al tratar de integrarse a la dinámica social, muchas veces tienen que dejar a un lado sus raíces y costumbres para ser aceptados. Subrayan también la falta de vivienda propia, lo que les obliga a vivir en hacinamiento en vecindades.

De acuerdo con el Coneval, en el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018 (IEPDS), 71.9% de los indígenas en México viven en pobreza, lo que equivale a 8.3 millones de personas.

De ellos, 3.2 millones no tienen la capacidad económica para adquirir la canasta básica, lo que los colocó en situación de pobreza extrema, mientras que en términos educativos, la población indígena presentó un elevado nivel de analfabetismo, cercano al 19.8 % de la población entre 30 y 64 años.

Dentro de la población indígena, 77.6 %, es decir, al menos 8.9 millones de personas, no cuentan con seguridad social.

Esperan beneficios con centro cultural

Según los encargados del proyecto, uno de los beneficios sociales que traerá el nuevo centro cultural será satisfacer las necesidades físicas, sociales y culturales de la población indígena albergada con requerimientos formales, funcionales y técnicos para que la realización del proyecto arquitectónico sea integral.

Se favorecerá una alimentación nutritiva; se brindará orientación para acceder a su documentación oficial; promoverán la alfabetización y facilitaran la permanencia en el sistema educativo de los jóvenes, niños, adultos indígenas; y se preservará su patrimonio cultural.

Según el Arquitecto Manuel Alonso Olvera, profesor de arquitectura de la Universidad del Valle de México Campus Aguascalientes, el número promedio mensual de beneficiarios del centro Rescatando Culturas llegará a ser de 60 personas, considerando un aumento de 20% en las temporadas llamadas “altas”, como son fiestas decembrinas, la Feria Nacional de San Marcos, Semana Santa y Día de Muertos.