México.- Una radiografía social de los cerca de 50 pueblos indígenas de herencia cultural nahua que habitan actualmente en el estado de Morelos y que en los últimos 15 años han registrado cambios ante la modernidad, ofrece Los pueblos nahuas de Morelos. Atlas etnográfico .

La reciente publicación documenta la historia, cultura y cosmogonía de 46 comunidades, así como sus relaciones sociales basadas en el parentesco consanguíneo y por alianza, la incorporación de estas poblaciones a los centros urbanos, la migración y la resignificación de lo indígena, a través de la reapropiación de la lengua materna.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó en un comunicado que este atlas etnográfico está enfocado a este grupo étnico, cuya presencia en esa entidad se remonta a más de mil 200 años.

Para el coordinador de este volumen, Luis Miguel Morayta Mendoza, más que presentar largos listados de rasgos y características, el libro propone ser un mirador de procesos socioculturales clave para la construcción y reconstrucción de la tradición cultural de los nahuas en Morelos .

El también investigador del Centro INAH-Morelos señaló que este atlas busca agrupar en diferentes temas una serie de rasgos que distinguen culturalmente a los grupos étnicos.

Sin embargo, pensamos que esta obra puede ser como un espejo donde quienes transiten por sus páginas puedan encontrarse con el mundo indígena y reconocer, por un lado, lo que les es afín y, por otro, la legitimidad de ser diferentes , mencionó.

Teniendo como subtitulo Tohuaxca, togente (Lo nuestro, nuestra gente) este volumen se conforma por 21 capítulos; 10 estudios básicos y 11 ensayos temáticos, escritos por una treintena de autores, siete de los cuales provienen de pueblos originarios morelenses.

Los pueblos nahuas de Morelos, Atlas etnográfico , está dividido en cinco regiones geográficas, algunos de los pueblos referidos en el atlas son: Ocotepec, Tepalcingo, Tetelcingo, Cuentepec, Mazatepec, Xoxocotla, Totolapan, Xochicalco, Tepoztlán, Amatlán y Santa Catarina, entre otros.

Morayta Mendoza destacó que uno de los aspectos importantes que aborda la publicación es la difusión, dispersión y fragmentación del náhuatl, pues la lengua da continuidad e identidad al grupo.

Aseguró que hasta hace poco se pensaba en la desaparición de los pueblos indígenas morelenses por diferentes factores: la migración, las crisis económicas, el abandono de la agricultura y la poca comunicación entre abuelos y descendientes, no obstante, la herencia cultural indígena pervive en esta entidad.

El antropólogo explicó que en los albores del nuevo milenio los nahuas de Morelos han diversificado su vida ceremonial, y han dado pasos para conocerse y reconocerse, de lo cual hay evidencias en los recientes movimientos sociales en defensa de sus recursos naturales, como el agua y los bosques, así como sus exigencias de respeto a regirse según la costumbre y su derecho a existir.

Por su parte, el investigador del Centro INAH-Morelos, Juan José Atilano Flores, dijo que este atlas etnográfico aborda, a través de un conjunto de descripciones y análisis, el pasado prehispánico reelaborado por los pueblos nativos, a partir de elementos, como la comunalidad, que caracteriza la vida ritual y festiva.

Así como los principios de respeto y reciprocidad, condensados en las categorías de trabajo y fuerza, una temática que los autores llaman los sedimentos de lo nahua .

Explicó que las expresiones Tohuaxca, son categorías nativas que estructuran las relaciones sociales entre los pueblos, dotan de sentido el parentesco consanguíneo y por alianza, así como la ayuda mutua en la parcela o en el ritual.

El especialista añadió, que el principio de reciprocidad o don regula las relaciones entre humanos y entidades sagradas: dios, los santos y los aires . En el ritual es donde se concretan dichas relaciones.

El promotor cultural morelense y colaborador del Atlas etnográfico, Marco A. Tafolla Soriano, señaló que las nuevas generaciones de nahuas pasamos por un proceso de resignificación de lo indígena, a través de la reapropiación de la lengua, pero también de nuestras artes y tradiciones, si ustedes quieren aculturados, pero dispuestos a entrar a la posmodernidad .

El también escritor y músico de Xoxocotla, municipio de Puente de Ixtla, Morelos, reconoció que lo indígena vive un proceso de reapropiación de la identidad, que necesariamente pasa por el aprendizaje de la lengua materna.

Porque para los conceptos tenemos el español, pero hablar el náhuatl nos ayuda a expresar el pensamiento; la identidad se renueva con el paso del tiempo en un proceso de asimilación de lo nuevo y las nuevas circunstancias , concluyó.

Cabe señalar que el atlas deriva de las investigaciones académicas desarrolladas como parte del Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México en el Nuevo Milenio, de la Coordinación Nacional del Antropología del INAH, a través del Equipo Regional Morelos, integrado por Adriana Saldaña Ramírez, Elizabeth Hernández Vázquez, Alfredo Paulo Maya y Marco Antonio Pacheco.

BVC