A la usanza de las brujas de antaño, Elisa Queijeiro sacó su caldero y comenzó a hacerse diversas preguntas sobre... las mujeres: ¿Fuimos diosas o no? ¿Fuimos musas o esclavas? ¿Y qué hay de la persecución de las brujas en la Edad Media? ¿Por qué fue necesaria la lucha femenina después de la Revolución Francesa y la Ilustración? ¿Dónde nos perdimos?

¿Cómo retomar los espacios que han ganado los hombres y las mujeres valientes?

Estas preguntas y muchas más integran el libro de Elisa Queijeiro, Las hijas de Eva y Lilith. Conoce y sana a todas las mujeres que hay en ti (Grijalbo), ensayo en tres partes donde la autora primero, hace un recorrido histórico y antropológico, sobre la concepción del género femenino en la antigüedad (25,000 años antes de Cristo), hasta nuestros días.

Posteriormente habla de la figura de Eva y el mito de Lilith, y finalmente aborda diversos arquetipos femeninos en el mundo del arte, no para etiquetar sino para que las lectoras puedan encontrar identificación con algunos de ellos y llegar a sus propias conclusiones, y la integración de las diversas manifestaciones femeninas.

Elisa ahonda un poco más sobre su libro: El libro es un caldero porque trae mucha investigación académica, con 100 fuentes bibliográficas y cinco años de investigación y dos de escritura. Toda la intención es bajar esta información a un lenguaje sencillo y que estuviera relacionado en la mujer en el presente. Y también con el hombre que desea entender lo que ha pasado en la historia .

Ser mujer nos dice Elisa sigue siendo un reto y quizá en este siglo y de este lado del planeta más, porque ya son tantos los caminos abiertos por otras mujeres y hombres valiente que rompieron estereotipos, cambiaron leyes y defendieron formas nuevas, que no atreverse a caminarlos y no habitar las posibilidades, y retroceder, sea por lo que sea, simplemente ya no se vale.

Porque ser mujer hoy es dejar de cobijarnos en pretextos de que nos falta y que los otros nos hacen. Y con la sutileza y gran capacidad con la que fuimos creadas, llegó el momento de hacernos responsables de que nuestra existencia sea mejor. Hasta que hablar de género sea totalmente irrelevante porque de Eva, quizá sigue Evo, y de ahí... la evolución .

En su investigación, Elisa encuentra que la mujer fue considera diosa hace casi 25,000 años antes de Cristo: La mujer se relacionaba con la grandeza de la vida en este pensamiento mágico religioso. La mujer daba vida y el hombre no entendía por qué. Eran sociedades matriarcales donde no se trabajaban por jerarquías, todas son de todas y de todos. Eran tribus seminómadas que cuando se vieron amenazadas por otras tribus apareció el dios de la guerra y entonces comenzó a ser más importante quien quitara la vida que quien la da .

Y ahí se empezó a perder el rumbo, y conforme Elisa avanza en los períodos de la historia, va descubriendo como la divinización de la mujer va pasando a la sumisión y al sometimiento.

Elisa descubre que Eva no fue la culpable la expulsión del paraíso, pues ésta no ocurrió por una desobediencia sino por la sabiduría adquirida, y que tampoco tentó a Adán, sino que compartió con él, y que era una mujer sabia y responsable de sus acciones.

La autora también aborda la figura de la que se dice fue creada antes que Eva, es decir, Lilith, la mujer rebelde, que se peleó con Adán por diferencias en cuanto a una posición sexual, ya que ella quería ir arriba: Ella quiere tener la misma experiencia que tiene él y no estar debajo, sino tener una posición de poder. Él dice no y ella sí y dice el nombre de dios que estaba prohibido y entonces se eleva al cielo. Posteriormente se le asocia con un mito sumerio y se convierte en demonio . El libro de Elisa no es un texto acusatorio hacia aquellos que desvirtuaron el arquetipo femenino, sino que busca limpiarlo de prejuicios y exponer la complejidad del mismo para poder vivir con mayor libertad .

Las hijas de Eva y Lilith. Conoce y sana a todas las mujeres que hay en ti se presentará este miércoles a las 18:30 horas en el Lobby del Museo Soumaya.

@faustoponce