El gasto federalizado se integra por los recursos que el gobierno federal transfiere a los estados y municipios, a través de las participaciones y aportaciones federales, convenios de descentralización, provisiones, entre otros. En los primeros dos meses de este año, las aportaciones contribuyeron con 39.0% del total; se compone de ocho fondos. Además, forma parte del gasto programable y sus recursos se destinan a subsanar los rezagos y necesidades que observan las entidades federativas y municipios en materia de salud, educación, infraestructura, desarrollo social, saneamiento financiero, entre otros aspectos, por lo que su asignación debe cumplirse independientemente de la evolución de la recaudación o de cualquier otra variable.