Para el historiador Carlos Silva, los pequeños detalles son capaces de generar grandes cambios. Bajo esta óptica se entiende su libro Los días que cambiaron México (Grijalbo, 2017), una compilación de eventos políticos, culturales y deportivos que han moldeado la imagen de nuestro país.

Silva comienza con la llegada del cine a nuestro país a finales del siglo XIX, en la época de Don Porfirio, quien, a punto de una cuarta reelección, verá este nuevo medio como una manera de hacerse propaganda. El autor termina con el adiós al Distrito Federal y la creación de la Ciudad de México. En el ínter, haremos un viaje por hechos como la Revolución Mexicana, la posibilidad del voto de la mujer, la aparición del tranvía, la radionovela Kalimán, la edición de Pedro Páramo, el Mundial de México 70, los sucesos del 2 de octubre de 1968, así como la llegada del Metro, el levantamiento zapatista y el asesinato de Colosio, entre muchos otros. En una primera lectura, el libro es un magnifico compendio histórico de eventos destacados del siglo XX y lo que va del XXI. Resulta genial que el autor introduzca eventos deportivos y culturales, y no sólo eso, sino que entienda su función social y capacidad transformadora, por ejemplo como cuando habla sobre el boxeador Rubén Ratón Macías en el capítulo Knock out al ratoncito : Era un hombre que encarnaba la simbiosis entre un estereotipo de identificación nacional y el hombre amigo, amigo, hermano y buen hijo que peleaba y daba la cara por su familia y por México .

O bien, cuando habla sobre la historieta La familia Burrón de Gabriel Vargas, un retrato maravilloso de los mexicanos de mediados del siglo XX, o el episodio que describe el Mundial de fútbol de 1970, que para muchos es recordado como uno de los mejores episodios futbolísticos.

El encanto de la obra radica en que es estupendo libro de consulta, capaz de ir más allá del dato curioso; el autor es capaz de dimensionar cada uno de los hechos de manera que deja ver la importancia y profundidad de los mismos. Como dice Vicente Quirarte en el texto de presentación del libro: Los textos de Silva tienen como mayor virtud la erudición puesta al servicio del conocimiento inmediato (...) En la medida en que conozcamos la grandeza, pero también las limitaciones de nuestro pasado, podremos tener mejores armas para el porvenir .

El libro es un acercamiento para entender nuestro México, y tiene la virtud plantar la semilla de la curiosidad, al tiempo que deja una vasta bibliografía (al final) para explorarla y profundizar sobre esos hechos de los cuales nos habla.

Si hay algo que podemos reclamarle a Silva es que deja fuera algunos aspectos tecnológicos, como la llegada de Internet, y algunas expresiones culturales importantes como la aparición del grupo Molotov y su manejo del lenguaje, por ejemplo. Aunque por otro lado, abarcarlo todo resulta imposible.

Se nota que el centro de este material es la Ciudad de México. Para quien vive en la ciudad o es de aquí resulta fascinante, pero valdría la pena señalar cómo lo vería alguien de Monterrey o Yucatán. Finalmente, el libro trata sobre los días que cambiaron México y no los días que cambiaron la Ciudad de México. O bien, deberíamos preguntarnos si los que vivimos en la Ciudad estamos tan ensimismados que creemos que todo gira a nuestro alrededor y no queremos ver lo que pasa en los otros estados.

@faustoponce