Hace unos meses se anunció un cambio conceptual en los museos de la UNAM. El MUCA Roma, que en los últimos años se había convertido en un museo más de arte experimental contemporáneo, volvería al origen: el cruce entre la ciencia y el arte, ambos como fuentes de conocimiento y ejes de la experiencia humana.

Las siglas del MUCA significan Museo Universitario de Ciencias y Artes, por eso Sin origen/ Sin semilla es una buena manera de retomar su identidad inicial. La exposición se define como la primera en México de arte transgénico y biotecnológico .

Sin origen/Sin semilla puede calificar como una de las exposiciones de arte más sui géneris del 2012. Desde un punto de vista muy rígido, muy convencional, Sin origen/Sin semilla no pertenecería a un espacio de arte: su contenido científico abruma con mucho a la parte estética.

Sin embargo, en eso reside su interés. Hemos considerado ya por demasiado tiempo que arte y ciencia son ámbitos separados, que el creador vive de caprichos irracionales y que el científico vive una vida gris sin creatividad, sin sensibilidad. ¿No será que ha llegado el momento de concebir una imaginación científica, de arrobarnos antes la belleza de lo que descubre la ciencia? Es hora de dejar los caminos agotados por el pensamiento moderno y experimentar con nuevas sendas. Afortunadamente, eso siempre lo ha permitido el arte. La ciencia se lo permite cada vez más: rigor no tiene que significar rigidez.

En la concepción de Sin origen/Sin semilla participaron varias instituciones académicas, como el Instituto de Ecología de la UNAM y el grupo de investigación y creación Arte+Ciencia de la Facultad de Filosofía y Letras.

¿Qué es el arte transgénico según Sin origen/Sin semilla? Para explicarlo hay que tener en cuenta que el objetivo principal de la exposición es explorar el concepto biológico de la vida no como origen lineal, sino como sistema abierto , según explican las curadoras María Antonia González Valerio y Liliana Quintero.

El arte transgénico implica entender la vida como un fenómeno de múltiples caras, no todas fáciles de explicar. Un proceso que empieza de manera desconocida, que tiene un desarrollo impredecible y que siempre se mueve. El reflejo del conocimiento científico en la cultura también es central. Tomemos como ejemplo la pieza Rizoma nomádico de Polona Tratnik, la pieza que mejor ejemplifica lo anterior.

Tratnik construye una escultura laberíntica, un rizoma. (Para los que, como esta reseñista, tengan oxidadas sus clases de biología: un rizoma es el modo en el que crecen las raíces de los árboles, un tallo horizontal del que surgen brotes). El modelo del rizoma puede aplicarse también al orden social y proponerse como modelo del conocimiento; un modelo dinámico, nuevos brotes hay donde hay nuevas tendencias, mientras que los brotes viejos mueren por falta de alimento. Internet también es un rizoma. La sociedad contemporánea, con sus afanes de heterogeneidad y diversidad, es un rizoma.

Sin origen/Sin semilla es una exposición conceptualmente muy atractiva. Tiene una extensión en el MUAC (Centro Cultural Universitario, Insurgentes sur 3000) donde se presentan otras instalaciones.

  • Sin origen/ Sin semilla
  • MUCA Roma.
  • Dirección: Tonalá 51, Roma.
  • Abierto: Martes a domingo de 10 am a 5 pm.
  • Entrada: libre.

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