El pasado 6 de agosto, la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) celebró la Ceremonia de Inicio del LX Año Académico, durante la cual su presidente, doctor José Luis Morán López, expresó que, desde su fundación, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha brindado un imprescindible apoyo a la academia, lo cual ha permitido la operatividad del organismo, así como la realización de muchos de sus programas y proyectos.

Por su historia y solidez académica, probablemente es la organización científica más significativa del país; sin embargo, luego del comunicado emitido por Conacyt el 30 de julio, donde se confirma que esta institución no se encuentra obligada a transferir recursos económicos a las asociaciones civiles y que sólo podrá financiar proyectos, la comunidad científica se encuentra preocupada.

En entrevista para esta publicación, el doctor Morán asegura que ellos todavía no pierden la esperanza de ser apoyados, “asociaciones civiles hay de muchos tipos, incluso los centros de investigación Conacyt son asociaciones civiles y reciben recursos para su funcionamiento y operación, pero la Academia Mexicana de Ciencias es una asociación civil con características muy particulares”.

Dijo entender la preocupación del presidente cuando dice que gran parte de las asociaciones civiles no daba resultados y el dinero otorgado no estaba justificado. Pero “en nuestro caso tenemos resultados, reportes y 60 años colaborando, creo que debemos tener una consideración diferente al resto”.

Agregó que su propósito es desarrollar acciones conjuntas para contar con un sistema educativo de excelencia, defender un apoyo sostenido a las labores de investigación y formación de recursos humanos, evitar la diáspora y con ello contribuir a mejorar los estándares de vida de la población.

Aun con la idea de obtener el apoyo del Conacyt, el representante de la AMC confirmó que se tiene que buscar un mecanismo adicional “ya se está buscando y trabajando en ello. Debemos buscar industrias que puedan entregar donativos a la academia. Con el registro de asociación no lucrativa, podemos dar recibos deducibles de impuestos, esto puede ser atractivo para algunas industrias”.

También están formando un patronato para promover el ingreso de recursos adicionales. Además, se tienen servicios como cursos, diplomados y talleres que por mucho tiempo fueron gratuitos gracias al apoyo federal, pero probablemente ahora habrá necesidad de cobrar algún dinero de recuperación.

“Seguiremos trabajando y buscando la manera de salir a flote en medio de la situación”, y expresó sentirse un poco más tranquilo con el mensaje enviado por la doctora María Elena Álvarez-Buylla, directora del Conacyt, durante el inicio de este ciclo para la academia; incluso así la preocupación de desaparecer organismos como el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, o el recorte de presupuestos, sigue latente “a todos nos preocupa, pues creo que nadie se beneficia de este tipo de cosas, espero que la cordura prevalezca y veamos el beneficio que tiene para la comunidad científica el contar con espacios como el foro”.

Añadió que en estas épocas es importante analizar lo que se ha hecho, lo que se tiene, y con diálogo, encontrar la mejor solución. “Siempre tomando en cuenta que son necesarias las entidades autónomas que puedan emitir un juicio estudiado y valorado que permitan un mejor desempeño, es lo más sano, tener visones diferentes para los dirigentes de diferentes oficinas, por supuesto con un juicio bien intencionado, documentado y donde se note que es necesario hacer modificaciones”.

“Uno no puede tapar el sol con un dedo y hay preocupación en general, pero estamos tranquilos y esperando un mejor final, sin peleas”, sostuvo.

¿Qué hace la Academia?

El doctor Morán asegura que la riqueza de la academia radica en su membresía. “Todos sus integrantes son actores comprometidos con la ciencia mexicana para alcanzar mejores condiciones de vida para la sociedad y para lograr la sustentabilidad de nuestro planeta”.

Dijo que la academia funge como promotora de la incorporación del conocimiento a través de diversas actividades dentro de la sociedad y es portavoz de la comunidad científica del país.

En este tenor, la academia participa con instituciones nacionales, como el Conacyt, la Secretaría de Educación Pública, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN, la Universidad Autónoma Metropolitana, el FCCyT, el Consejo Consultivo de Ciencias, El Colegio Nacional, diversas sociedades científicas, la Red Nacional de Consejos y Organismos Estatales de Ciencia y Tecnología, la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, universidades estatales, entre otras.

También, se mantiene en colaboración con los tres poderes de gobierno y forma parte de las instituciones asociadas al Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior y a los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior. Asimismo, el presidente de la AMC es integrante del Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico, así como de diferentes órganos colegiados.

Algunos programas promovidos por la academia son los Domingos en la Ciencia, el programa de Robótica pedagógica móvil y Computación para Niños y Jóvenes, el Verano de la Investigación Científica, Ciencia en tu escuela, la Noche de las Estrellas, las Olimpiadas de Química, Biología e Historia, el Concurso de Primavera de Matemáticas, además de la revista Ciencia, la cual forma parte del Índice de Revistas Mexicanas de Divulgación Científica y Tecnológica.

Además, tiene participación internacional al pertenecer al Grupo G-Science, que elabora recomendaciones sobre problemas globales a los mandatarios de los países del grupo G8 y del G20, la Red de Academias de Ciencias de las Américas y la Red Global de Academias y colaborar con academias como la Australiana de Ciencias, la Nacional de Ciencias de Estados Unidos, la Británica de Ciencias, Medicina, Ciencias Sociales e Ingeniería, o la Academia de Ciencias de Francia. Además es socia académica de la Fundación Lindau, organizadora de las reuniones anuales de Premios Nobel.

Investigadores no conocen la realidad: López Obrador

En contraste, la mañana del miércoles, el presidente Andrés Manuel López Obrador, al hablar sobre el sistema de salud y de seis exsecretarios de Salud que criticaron la desaparición del Seguro Popular, que se transformará en Instituto de Salud para el Bienestar, se refirió a los investigadores como ignorantes de la realidad.

“No tienen información suficiente, con todo respeto, no salen de las oficinas, los cubículos; los investigadores, los académicos, no van al campo, no conocen la realidad y no se puede transformar una realidad que no se conoce; se opina de todo, son todólogos, sabelotodo, pero están en las nubes, levitan, no tienen los pies sobre la tierra, ni información”.

Puso otro ejemplo: “Eso que estaban hablando del Tren Maya es no tener la información porque cuál es el daño, si ya está la vía desde hace 70 años”, reviró el presidente en su habitual conferencia.

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