Guadalajara, Jal. Los objetos que comenzaron la colección de Guillermo del Toro cuando apenas era un niño fueron un hombre lobo de peluche, que él mismo hizo, su primer libro y sus diarios. Con el paso de los años, la manía de atesorar su fascinación por el mundo vivo, de fantasía y lo oculto se transformó en el ideal de entablar un diálogo con todos esos elementos.

“Es la última vez que se expone la obra en algún lugar del mundo, y para mí era importantísimo que sucediera en Guadalajara”, comentó Del Toro durante la presentación de En casa con mis monstruos, en el Museo de las Artes de la Universidad de la Guadalajara (Musa).

Dijo que la reciente curaduría hecha por Eugenio Caballero, con quien trabajó dos años para montar 951 piezas, ha sido la más personal y satisfactoria, después de exhibirse en Los Ángeles, Minneapolis y Ontario.

Hizo énfasis en que el objetivo de esta exposición es crear un diálogo con los jóvenes creadores mexicanos, pues, aseguró, el país está lleno de talento con el cual hay que dialogar.

Confirmó que los recursos que se generen de la muestra estarán destinados a la formación de nuevos talentos con la Beca Jenkins-Del Toro, Animéxico y el Taller de Chucho.

Gabinete de curiosidades

De un aproximado de 3 mil piezas, que guarda en The Bleak House, el artista consideró importante no dejar fuera para la exhibición en México a autores como José Guadalupe Posada, Julio Ruelas, José Clemente Orozco y Diego Rivera,pero sin olvidarse de nombres mundialmente conocidos como el español Francisco de Goya.

“Ahorita mi propósito en la vida es la continuidad, no de lo mío, sino de lo que sigue. Por eso incluyo a un montón de gente que me importa que se memorice en esta crónica de la identidad, y no la identidad mía, sino la identidad de la creación”, agregó el cineasta de 54 años.

Manifestó que para entender En casa con mis monstruos, con memorias, curiosidades y joyas que el cineasta guarda con recelo, se deben identificar dos temáticas fundamentales: la primera, recomienda, es visitar cada una de las salas como si fuera un gabinete de curiosidades.

“El gabinete de curiosidades era el deseo anticuarista de cuando la gente todavía no viajaba, no cruzaba el océano, no había aviones; entonces se creaban estos gabinetes que eran cuartos donde alguien resumía el mundo para sus visitantes”, explicó.

La segunda temática tiene que ver con la mirada, porque, añadió, finalmente el fenómeno de la apreciación artística no puede prescindir de ella. “Cuando un objeto es mirado con pasión, empatía y potencia se vuelve un fenómeno artístico”, sentenció.

La exposición incluye 950 piezas repartidas en 8 salas: “Infancia e inocencia”, “Cuarto de lluvia”, “Victoriana”, “Muerte y más allá”, “Cómics, pop y cine”, “Frankenstein”, “Magia y ocultismo” y “Monstruos”, en una extensión de mil 800 metros cuadrados que fueron adaptados para conectar la muestra con el museo.

Se podrán encontrar esculturas de los personajes de las películas que Del Toro ha dirigido; vestuarios, pinturas y homenajes a maestros del terror, así como objetos de su vida cotidiana.

Por su parte, el curador y ganador del Oscar, Eugenio Caballero, explicó que “hubo muchas sorpresas en el camino para mí. Parte de las cosas que están colgadas de pronto parecía que no eran parte de una colección inmediata, pero después te vas dando cuenta de cómo se fueron formando las conexiones (entre objetos). Esta es la visión de un creador como Guillermo, con ese entendimiento particular. Lo más difícil para mí fue decidir qué piezas mostrar de la colección, porque cada pieza es una muestra de lo que Guillermo tiene en la cabeza”.

Entre las anécdotas que el cineasta mexicano compartió con extrema simpatía, se encuentra la de un reciente incendio que amenazó su casa de colecciones en Los Ángeles, California; situación que lo hizo reflexionar en torno a sus posesiones y el valor que ha depositado en cada uno de los objetos que guarda en la emblémática The bleak house.

“Para mí lo bonito del coleccionismo es cuando se asume lo efímero. Son cosas y las cosas vienen y las cosas van. El terror del coleccionismo es que se vuelva una cosa que solo te de algo a ti. Por eso es mi interés que una parte de la obra se empiece a fragmentar a lugares y espacios que la puedan exhibir al público. Esa es una de las razones por las que la exposición no se pueda quedar más tiempo”, dijo.

La muestra tendrá un precio al público de 180 pesos con excepción de los días lunes, cuando la entrada será gratuita para personas de escasos recursos y fanáticos reales del terror, los cómics y el ocultismo. Además, en su siguiente visita a México, en el mes de julio, Guillermo del Toro prometió ofrecer visitas guiadas.

La entrada a En casa con mis monstruos se encuentra a un costado del Musa, y se estrenará para el público el 1 de junio. Permanecerá vigente hasta el mes de octubre.

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