Ha sido más de un año y medio de vertiginosos cambios a escala global, local e individual, para bien y para mal. A marchas forzadas, pero con un poder de vinculación internacional sin parangón, la comunidad científica dio pasos agigantados en distintas áreas. La más notable, el desarrollo de vacunas en menos de un año, cuando en un procedimiento habitual hubiera tomado más de una década.

También han proliferado los fenómenos sociales adversos, como la desinformación, la polarización de las comunidades científica y artística con la clase política, pero sobre todo la puesta en evidencia de la desigualdad social, educativa y de género.

De estos y muchos otros temas, como el aislamiento, las redes sociales, la representación política, la práctica artística en un contexto sin precedentes, el teletrabajo, los ecosistemas, la evolución del SARS-CoV-2, el estado de derecho, el empleo y el urbanismo, entre otros, conversarán más de 40 humanistas, científicos y artistas en la sexta edición del encuentro multidisciplinario Libertad por el Saber, que los miembros de El Colegio Nacional echarán a andar del 17 al 23 de octubre bajo el título “La pandemia: retos y oportunidades”.

Este lunes, desde la sede de la máxima cátedra de México en el Centro Histórico, la astrofísica Susana Lizano, la lingüista Concepción Company Company, la viróloga Susana López Charretón y el biólogo Antonio Lazcano, quien es coordinador general del encuentro, ofrecieron un breve adelanto de la riqueza temática del encuentro, en el que sus miembros coordinarán mesas temáticas, cada uno desde su disciplina, para armar así un encuentro de amplio espectro.

Ya no nos despedimos igual

La doctora Company Company, por ejemplo, señaló que si bien ya se venía perfilando, los periodos prolongados de confinamiento y el uso de las redes sociales como una de las pocas alternativas de encuentros públicos, facilitaron la proliferación de la comunicación escrita por sobre otras maneras de estar en contacto. Este “lenguaje tecleado”, dijo la lingüista, aceleró la presión social sobre el uso del lenguaje incluyente en cualquiera de sus manifestaciones hasta convertirse en uno de los temas centrales de discusión pública y académica.

También compartió que “en la Academia Mexicana de la Lengua hicimos un ejercicio sobre las palabras más comunes para el primer semestre del 2021. La principal de todas fue ‘cuídate’. Antes, el modo normal de despedirnos de alguien era ‘adiós’, ‘ay te ves’ o ‘ay nos vidrios’, según la edad; pero ‘cuídate’ está pasando de ser un verbo a una partícula discursiva de despedida. Y es muy interesante para quienes hacemos lingüística. Nuestra perspectiva de la salud se ha puesto en un lugar privilegiado como nunca antes”.

Necesaria, cultura a apoyo a la investigación

Por su parte, la doctora Susana López Charretón reconoció el poder de coordinación multinacional e interinstitucional para alcanzar vacunas obtenidas en tiempo récord, señaló, pese a una persistente cerrazón de los gobiernos de la región para apoyar el desarrollo científico más allá de las emergencias.

“Otra cosa que hemos aprendido es que ciencia y política no se mezclan y que las decisiones que se deben de tomar por científicos y médicos no se están atendiendo como se deberían (...) tenemos tantas deficiencias porque no tenemos una cultura de apoyo a la investigación científica. No se puede hacer investigación de la noche a la mañana. Es una lección que necesitamos hacer entender a nuestro gobierno: se tienen que apoyar todas las áreas de investigación, no nada más la medicina o la biología en este momento, sino que necesitamos de todas las áreas, porque nos sabemos cuál va a ser el problema y cada rama puede atacar de diferentes maneras”, opinó López Charretón.

Un asunto más urgente nos espera

La doctora Susana Lizano sumó a lo dicho por su colega un asunto que nos aguarda al final de la pandemia, sin pausa ni tregua:

“Esta pandemia no es la única, tenemos en puerta el cambio climático. Si no se atiende por todos los países, no se va a solucionar, nada va a estar bien si todos no están bien. La pandemia es el ejemplo claro de que si sigue la infección en algún lado, continuarán las mutaciones y volverán a infectar a quienes sí estén vacunados. Lo mismo para el cambio climático: si todos los países no se abocan a atacar el problema, ¿de qué va a servir? Ese es uno de los temas que se van a tratar en este encuentro”, advirtió.

A la pregunta concreta de cuál es el principal reto en México por el manejo de la pandemia, el doctor Antonio Lazcano fue concreto: “lo resumiría en una sola palabra: la desigualdad brutal nos golpea cuando salimos a la calle. La desigualdad de manera clara y tajante ha quedado exhibida con toda su crudeza durante la pandemia”.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx