A pesar de que las vacunas están documentadas como una de las intervenciones de salud más costo-efectivas y con mejores resultados, sigue habiendo en el mundo cerca de 20 millones de niños no vacunados o vacunados de forma incompleta, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por su sigla en inglés). La cifra se incrementa cuando hablamos también de población adulta. Un reto es llegar a todos los rincones del mundo, sin embargo, hay nuevos desafíos alrededor del tema, “hoy las vacunas son víctima de sus propios logros”, asegura el doctor Daniel Curcio, director de vacunas en desarrollo y Mercados Emergentes de Pfizer.

Durante el Seminario sobre la vacunación en América Latina realizado en Panamá, el especialista explicó que la gente hoy en día no dimensiona las muertes que se han superado gracias a esta medida de protección; a la par, los grupos antivacuna crecen considerablemente y esto genera un nuevo reto para la salud. “No solamente es indispensable que exista la vacuna y que un gobierno obtenga el suministro necesario, muchas ocasiones esto se da, sin embargo, las tasas de vacunación son menores a las que se esperan”.

Asegura que, cuando uno pregunta, todo el mundo responde que la vacunación es importante, “es casi una respuesta de razonamiento lógico, pero la tasa de vacunación no es concordante con esta respuesta”. Como ejemplo, en Argentina, las tasas de vacunación antineumocócica van de 1 a 30%, en contraste la neumonía neumocócica es causa de hospitalización y muerte en mayor número de personas que si habláramos de algún tipo de cáncer; por ejemplo, en Estados unidos el número estimado de casos al año de neumonía neumocócica es de 304,000 contra 85,000 de cáncer de mama, y hablamos de una enfermedad prevenible por vacuna.

El doctor Curcio es contundente: “efectivamente hay una barrera de vacunación entre lo que se piensa y lo que se hace”.

El Sarampión se expande.

La Semana Mundial de la Inmunización 2019 tiene como lema “Protegidos colectivamente: ¡las vacunas funcionan!”, el mejor ejemplo de este enunciado hoy lo encontramos al hablar de sarampión, desafortunadamente en sentido negativo, pues hoy esta enfermedad está resurgiendo debido a la falta de vacunación en distintos países.

Hoy, casi 169 millones de niños en todo el mundo no recibieron la primera dosis, con un promedio de más de 21 millones de niños que no la recibieron cada año desde el 2010 hasta el 2017, lo que abre la posibilidad de brotes globales de la enfermedad, indicó la UNICEF en un comunicado.

El creciente número de niños sin vacunar ha dado lugar a los brotes de sarampión que afectan a varios países. Hasta el mes pasado, se presentaron más de 110,000 casos en el mundo. Esto fue un aumento de 300% respecto del mismo periodo del 2018. En el 2017, más de 100,000 personas, la mayoría niños, murieron debido al sarampión. Esto fue 22% más decesos que en el 2016.

En Estados Unidos, entre el 1 de enero y el 19 de abril del 2019, se han confirmado 626 casos individuales de sarampión en 22 estados, este es el peor rebrote de la enfermedad desde su eliminación oficial en el 2000, por lo que el país vecino reconoce así una nueva crisis por la enfermedad.

“Es cierto, estamos viviendo una de las peores pandemias de sarampión en muchos años, tiene sus inicios tanto en Europa como en Asia, generalmente asociado a los niveles de cobertura, con muchos factores, entre ellos y de manera muy importante a la participación de los grupos antivacunas que tienen años invitando a la no vacunación, por términos más asociados a mitos que a realidades”, dijo en entrevista para El Economista el doctor Federico Javier Ortiz Ibarra, infectólogo pediatra. El especialista aseguró que para México, más que una alerta que cause pánico, debe ser un recordatorio de la importancia de esta intervención.

El expresidente de la Asociación Mexicana de Infectología Pediátrica recordó que una última gran epidemia para México fue en 1989, con alrededor de 90,000 casos, “pero esta etapa de contagio natural permitió tener un grupo de pacientes resistentes y con anticuerpos para la enfermedad, luego México es uno de los países con mayor cobertura nacional en relación a su cartilla de vacunación, esto ha favorecido a que los casos en nuestro país sean pocos”.

Reforzar inmunización

De acuerdo con el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica, en el periodo del 2000 al 2019 se han identificado 185 casos importados o asociados a importación, incluidos los cinco casos identificados por el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica en el 2018 y un caso en el presente año en el estado de Nuevo León.

El doctor también hizo hincapié en reforzar la inmunización en nuestras fronteras y en los adultos jóvenes “más que alerta hay que prevenir a las personas que se encuentren por arriba de los 20 años y menores a los 55, que son aquellos que no alcanzaron al menos dos dosis de vacuna para sarampión; también quienes no tuvieron sarampión durante la epidemia del 89”; explicó que para las personas mayores de 55, al no haber un esquema de vacunación en ese entonces, la gran mayoría pasó por la enfermedad y generó anticuerpos. El especialista también incluyó como grupo de riesgo a reforzar a personas que vayan a viajar a una zona de epidemia.

Un derecho universal

El médico infectólogo Federico Ortiz Ibarra concluyó que la vacunación es un derecho universal y debemos cooperar llevando a inmunizar a niños y adultos que lo requieran. Recordó que los artículos que en el pasado quisieron dañar a la vacuna del sarampión han sido refutados y, por el contrario, los grupos de investigación han confirmado la efectividad de la vacuna, “ésta a lo largo del tiempo ha sido una de las más atacadas y hoy estamos viendo las consecuencias de esa mala información”.

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