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Manglares de México: dos décadas de ciencia y tecnología para proteger nuestros escudos costeros
En el marco del Día Mundial de los Humedales, la Conabio destaca el papel del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México como una herramienta clave para la conservación y el manejo sustentable; México posee el 6% del total mundial de manglares, lo que nos coloca en el cuarto lugar global

Manglares.
Cada 2 de febrero, el planeta celebra el Día Mundial de los Humedales, recordando que estos ecosistemas son esenciales para la vida. En México, los manglares son mucho más que paisajes costeros: son barreras naturales y grandes aliados frente al cambio climático. Sin embargo, protegerlos solo es posible mediante un monitoreo permanente que permita identificar amenazas y prevenir daños irreversibles.
En nuestro país, esta labor fundamental de vigilancia y estudio es encabezada por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio). A través de la coordinación del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México (SMMM), la Conabio genera el conocimiento científico necesario para entender cómo cambian estos ecosistemas, asegurando que las decisiones para su protección y restauración estén respaldadas por datos precisos y tecnología de vanguardia.

Manglares.
¿Qué son los manglares y por qué son vitales?
Los manglares son formaciones vegetales leñosas y densas que pueden medir desde 1 hasta 30 metros de altura. Se componen principalmente de especies de mangle con poca presencia de hierbas o enredaderas.
México posee el 6% del total mundial de manglares, lo que nos coloca en el cuarto lugar global, solo por debajo de Indonesia, Australia y Brasil. En nuestro territorio predominan cuatro especies principales: Mangle rojo (Rhizophora mangle), mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle negro (Avicennia germinans) y mangle botoncillo (Conocarpus erectus).
Estos ecosistemas ofrecen servicios ambientales invaluables: son zonas de alimentación y refugio para la pesca comercial, actúan como filtros biológicos que mejoran la calidad del agua, controlan la erosión y sirven de defensa contra inundaciones e intrusión salina. Pese a su importancia, enfrentan amenazas constantes por actividades agrícolas, ganaderas, acuícolas y turísticas, además de los efectos del cambio climático.

Manglares.
Ciencia de precisión para la conservación
El Sistema de Monitoreo de los Manglares de México (SMMM), coordinado por la Conabio, busca evaluar periódicamente la distribución y condición de estos humedales. Su estructura se basa en cinco componentes estratégicos:
- Distribución espacial: Mapas de extensión y dinámica de cambios mediante percepción remota.
- Caracterización integral: Análisis de salud, genética, conectividad y variables ambientales del agua y sustrato.
- Dimensión social: Evaluación de cómo la actividad humana y las políticas públicas transforman el ecosistema.
- Colaboración: Interacción con múltiples instituciones y especialistas para fortalecer el conocimiento.
- Monitoreo de la restauración: Herramientas como el Observatorio de la Restauración de Manglares (ORM) para guiar proyectos de recuperación.
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Ciencia para la resiliencia y cartografía histórica
La ciencia y el monitoreo continuo no solo revelan cómo cambian estos ecosistemas, sino que brindan las herramientas necesarias para protegerlos, conservarlos y restaurarlos, asegurando su resiliencia para las generaciones por venir.
Gracias a este esfuerzo sostenido y comparable a lo largo del tiempo, México cuenta hoy con una robusta serie de cartografía histórica (1970/1980, 2005, 2010, 2015 y 2020). Este archivo permite a los expertos analizar tendencias de cambio y dinámicas espaciales de los manglares en todo el país con una precisión sin precedentes. Un caso emblemático ocurrió en Sian Ka’an y Uaymil, donde gracias a imágenes de satélite Sentinel-2 y visitas de campo, se logró reclasificar 83,791 hectáreas como "Manglar", que anteriormente estaban catalogadas erróneamente como "Otros Humedales" debido a las limitaciones de los satélites de décadas pasadas.
Actualmente, el sistema integra Inteligencia Artificial (IA) para anticipar efectos de la variabilidad climática y la Conabio anunció que próximamente se publicará el Inventario Nacional de Manglares actualizado al año 2025, marcando un nuevo hito en la política ambiental mexicana. "Conocer los humedales es invertir en el bienestar presente y futuro del país. La ciencia brinda las herramientas para asegurar su resiliencia", señalan los expertos del SMMM.
Recursos y materiales de consulta
Para acceder a cartografía histórica, guías de monitoreo de restauración y materiales educativos, la Conabio invita a consultar el portal oficial:
Portal de Material de Apoyo - SMMM: https://biodiversidad.gob.mx/monitoreo/smmm/material-de-apoyo
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