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¿Cómo ganar el Premio Nobel de Economía?
Pese a la fama que ha cosechado, el Premio Nobel de Economía aún es uno de los galardones más polémicos del mundo.
El Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel es uno de los reconocimientos más polémicos entre los que cada año entrega la Academia Sueca. Varias son las razones por las que este premio es uno de los más criticados incluso por muchos de quienes lo han recibido.
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En principio, éste es el único galardón que no se encuentra entre los establecidos en el testamento de Alfred Nobel, ya que este premio fue fundado, en 1968, por el Banco de Suecia para celebrar sus 300 años de existencia. Entre las críticas que se le han dispensado a este reconocimiento está el que la economía no es una ciencia exacta, por lo que ningún especialista en esta disciplina puede ser tomado como una referencia.
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En este sentido, muchos detractores del galardón han manifestado que en la mayoría de las ocasiones este reconocimiento se otorga a los economistas de las escuelas más ortodoxas, además de que la mayoría de los premiados es de origen estadounidense o ha desarrollado la mayor parte de su trabajo en este país. Asimismo, sólo una mujer ha sido laureada con este reconocimiento en los casi 50 años que lleva entregándose.
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Estos son los cinco ganadores de este Premio Nobel en los últimos años y sus aportaciones a las ciencias económicas:
2016: Oliver Hart (Reino Unido/Estados Unidos) y Bengt Holmström (Finlandia)
Los laureados este año han dedicado buena parte de sus investigaciones a la teoría de los contratos, la cual se ocupa del estudio y diseño de estos instrumentos, que regulan las relaciones entre los individuos y las instituciones, además de que establecen normas para la realización de acciones futuras. Por ejemplo, un contrato laboral es aquél que regula la relación entre una empresa y un trabajador y en el cual se estipulan las actividades que tendrá éste en su puesto y los incentivos que la empresa se compromete a otorgarle, como su salario, el aguinaldo y otras prestaciones.
Los contratos regulan también cómo se comparte el riesgo al que se exponen quienes participan en la relación. En el caso de los contratos de trabajo, si un empleado no puede realizar sus funciones por el bien común de los integrantes de la organización, su empleador debe establecer una forma de incentivar al trabajador y eliminar el conflicto entre los intereses del individuo y los de la empresa, es decir que el empleador debe establecer un vínculo mucho más estrecho entre la paga del empleado y su desempeño.
Ésta es el área en la que trabajan los doctores Oliver Hart y Bengt Holmström, premios Nobel de Economía 2016. Cuando una empresa no puede medir el desempeño de un trabajador de forma precisa, se origina un vacío en la relación que existe entre ambos, el cual debe ser resuelto mediante términos precisos dentro de las cláusulas del contrato. Tanto Hart como Holmström han estudiado cómo diseñar un contrato que estipule, en caso de un conflicto de interés, cuál de las partes debe tomar la decisión final. Este conocimiento ha sido aplicado en distintos terrenos, como los derechos de propiedad, los contratos financieros y la privatización de entidades públicas.
2015: Angus Deaton (Reino Unido/Estados Unidos)
El profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Escuela Woodrow Wilson y el Departamento de Economía de la Universidad de Princeton, Angus Deaton, obtuvo el Premio Nobel de Economía por haber profundizado nuestro entendimiento de los distintos aspectos involucrados en el consumo que realizamos los seres humanos de distintos bienes y servicios. Su trabajo hace hincapié en los vínculos que existen entre el consumo individual y los resultados generales de la economía.
Deaton creó junto con John Muellbauer un sistema para estimar la demanda de diferentes bienes, en 1980; una década después, presentó sus estudios sobre la relación entre el consumo y el gasto y, durante las últimas décadas, el profesor Economía ha trabajado en la medición de los estándares de vida y la pobreza en los países en desarrollo. Deaton ha comentado la importancia que tiene reunir grandes cantidades de datos sobre las prácticas de consumo de la población en los países en desarrollo para comprender la pobreza y sus determinantes.
2014: Jean Tirole (Francia)
Muchos sectores industriales se encuentran dominados por compañías cada vez más grandes. La falta de regulación a este respecto ha ocasionado que estas industrias produzcan resultados que afectan a la sociedad, como establecer precios elevados que no obedecen a la ley de la oferta y la demanda, o ser una empresa poco productiva que por su tamaño es capaz de bloquear a nuevos participantes del mercado. Desde mediados de los años 80, el doctor por el Instituto Tecnológico de Massachussets, ha dedicado su investigación a este tipo de errores del mercado, para intentar responder a la pregunta: ¿cómo debe el gobierno tratar con las industrias que tienen demasiado poder de mercado?
De acuerdo con los resultados de las investigaciones de Tirole, cada industria necesita una regulación específica para motivar la competencia. En sus artículos y libros, este premio Nobel ha establecido un marco de referencia para diseñar las políticas de regulación que se deben aplicar a distintas industrias que, en muchos casos, se caracterizan por su nivel de concentración y por su poder de mercado, como las empresas en telecomunicaciones o la banca.
2013: Eugene Fama, Lars Peter Hansen y Robert Shiller (Estados Unidos)
Esta edición del Premio Nobel de Economía sigue el curso de una investigación que se desarrolló durante más de 20 años. En 1960, Eugene F. Fama, quien actualmente es profesor de Finanzas en la Universidad de Chicago Booth School of Business, y sus colaboradores evidenciaron que es extremadamente complicado predecir el precio de una acción a corto plazo, debido a que la información que se genera a cada momento afecta con rapidez el valor de estos activos.
En los años 80, el profesor de Economía de la Universidad de Yale, Robert Shiller, demostró que, no obstante, los precios de las acciones y los bonos son bastante predecibles a largo plazo, lo que fue confirmado por Lars Peter Hansen, profesor de la Universidad de Chicago, quien elaboró un método estadístico que ha funcionado muy bien para comprobar las predicciones en los precios de las acciones en un periodo de varios años. Estas investigaciones son la base para entender que los precios de las acciones están determinados por diversos factores, como el riesgo y las fricciones en el mercado.
2012: Lloyd Shapley y Alvin Roth (Estados Unidos)
¿Cómo hacer coincidir a distintos agentes de la mejor manera posible? Por ejemplo, un donador de órganos debe coincidir con su donante, lo mismo que un profesor debe coincidir con sus estudiantes y que el directivo de una empresa debe coincidir con los objetivos de ésta. El doctor en Filosofía por la Universidad de Princeton fallecido este año, a quien se le consideraba la personificación misma de la teoría de juegos, crearon un conjunto de métodos teóricos para asegurar que la coincidencia entre dos agentes dentro de un juego fuera siempre estable.
Años más tarde, Alvin Roth, profesor de la Universidad de Harvard, encontró que los métodos de Shapley podían servir para comprender el funcionamiento práctico de diversos mercados. Según las investigaciones de Roth, las concidencias estables son la clave para comprender el éxito de un mercado en específico. Lo que demostró posteriormente con evidencias empíricas al trabajar estableciendo coincidencias entre doctores y hospitales y estudiantes y escuelas, entre otras.
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rodrigo.riquelme@eleconomista.mx