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Hay retos y peligros de regresión en la participación política de las mujeres, señalan políticas en activo
La excandidata presidencial, Cecila Soto, la senadora morenista, Beatriz Mojica Morga y la exdiputada federal del PAN, Eufrosina Cruz Mendoza exponen lo que consideran deberíamos reflexionar hombres y mujeres este 8 de marzo.
Durante las últimas décadas, México ha experimentado avances importantes en favor de la participación política de las mujeres; sin embargo, todavía existen retos que enfrentar, consideran mujeres que han destacado en el escenario político nacional.
La excandidata presidencial, Cecila Soto, la senadora morenista, Beatriz Mojica Morga y la exdiputada federal del PAN, Eufrosina Cruz Mendoza exponen lo que consideran avances, retrocesos y pendientes en la materia y comparten lo que a su juicio deberíamos reflexionar hombres y mujeres este 8 de marzo con motivo del Día Internacional de la Mujer, a la luz de la realidad actual.
Cecilia Soto: Han ocurrido retrocesos
Para la excandidata presidencial, Cecilia Soto González, a partir de la década de los 90 del siglo pasado y hasta el 2018, México experimentó una tendencia de avance en la participación política de las mujeres; sin embargo, en los últimos años se han registrado retrocesos.
En su opinión, diversos episodios de la discusión pública han demostrado que el dogma de la llamada Cuarta Transformación (4T) se han impuesto a la agenda de las mujeres que integran el movimiento político que gobierna el país desde 2018.
En ese contexto hemos visto mujeres del grupo en el poder aprobado asuntos que van en contra de sus intereses, como la desaparición de las estancias infantiles o la destrucción del sistema de salud, indica.
Además, enfatiza que esas mismas mujeres han aprobado darles impunidad a políticos acusados de ser violadores.
Lo que explica su actitud ―indica— es que para ellas es mucho más importante lo que diga su líder político, Andrés Manuel López Obrador o lo que diga la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo.
La experimentada política recalca que en política nada es para siempre, incluidas las conquistas de las mujeres en la arena pública.
“Yo sí creo que hay una regresión en el sentido de que muchas mujeres políticas muy importantes como la propia presidenta, más que defender las causas de las mujeres, defienden las causas de su partido que muchas veces atropellan las de las mujeres”.
No obstante, se muestra optimista hacia el futuro. Alimentan su confianza el hecho de que las nuevas generaciones de mujeres que defienden sus derechos en el espacio público y exigen el respeto a sus derechos “no traen las telarañas” que luego acusan algunos otros sectores.
“Tal vez eso se debe a que no traen el peso que nosotras traemos de luchas pasadas”, reflexiona.
En ese sentido, la también exdiputada federal y local y exembajadora de México en Brasil, destaca que una cosa es el mujerismo y otra cosa el avance sustantivo de las mujeres. “Una cosa es felicitarnos porque llega cualquier mujer, pero a la hora de verlas en acción reflejan que estamos en una etapa muy primaria del avance en el derecho de las mujeres”.
En ese sentido considera que el reto está en la formación de cuadros políticos femeninos que ocupen los cargos de elección popular y, en general, aquellos en donde se toman las decisiones importantes del país.
“Lo que necesitamos es que quienes lleguen a la toma decisiones o al menos la mayoría, lleguen con formación, conciencia e idea clara de lo que se quiere lograr como país”.
Por otra parte, dice que es necesario mejorar las condiciones en la que se recrea la democracia en el país con el fin de que no haya casos como el que ocurrió con la ciudadana Carla Estrella, que por comentar en su cuenta de X un posible caso de nepotismo que involucraba a la diputada federal Diana Karina Barrera, esposa del entonces presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la condenó al pago de una multa, tomar un curso del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, así como a disculparse durante 30 días con la legisladora a través de su cuenta de X, por haber incurrido en violencia política contra una mujer en razón de género.
Ese, remarca, es un caso de perversión de herramientas que consiguió con un enorme trabajo toda una generación de mujeres para actuar contra la violencia política en razón de género, remarca.
Luego pone otro ejemplo de cómo se han desvirtuado las conquistas políticas de las mujeres: La negativa de iniciar juicio político contra el diputado Cuauhtémoc Blanco, señalado de violación en Morelos.
Cecilia Soto dice que le causan emociones encontradas, por un lado, ver tomar la calle a jóvenes para defender sus derechos y sus causas y, por otra parte, ver a mujeres políticas votar en favor de la destrucción del poder Judicial y dejar en el desempleo a decenas de juezas.
La experimentada política que actualmente trabaja para que Somos MX alcance el registro como partido político, considera que, dada la situación de violencia por la que atraviesa hoy el país, en este 8 de marzo el mensaje que debe prevalecer es “Dejen de matarnos; dejen de matar a nuestros hijos”.
Beatriz Mojica: hace falta que los avances se traduzcan en temas prácticos
La senadora de la república Beatriz Mojica Morga, expone que México registra avances importantes en la participación política de las mujeres, debido a la implementación de medidas para lograr la paridad.
Con ello, refiere, se ha logrado que por primera vez haya una mujer en la presidencia de la república y que todos los congresos estatales y el federal tengan paridad entre hombres y mujeres habilitados para legislar.
Además, se ha incrementado el número de mujeres gobernadoras estatales y, en menor medida, de presidentas municipales.
No obstante, según la integrante de la fracción legislativa de Morena en el Senado, hace falta que esos avances se traduzcan en temas prácticos en todo el país.
Acentúa que es muy importante que no haya retrocesos y que lo que inició como producto de acciones afirmativas se mantenga y que permee en todos los ámbitos de la vida pública.
Aunque ya está en la ley la paridad, todavía no llega a todo el país, por ejemplo, en las presidencias municipales. Es un proceso que está en marcha y hay que proteger precisamente para que no haya retrocesos, ejemplifica.
En su opinión llegó para quedarse la paridad entre hombres y mujeres en los cargos de elección popular. “No es un tema solo que se normalice, sino que se garantice en todo momento”.
Para la legisladora lo que explica que haya pocas presidencias municipales encabezadas por mujeres es que se trata de un proceso que tiene que ir permeando en todos los ámbitos. “Todavía falta el avance cultural, que las poblaciones normalicen la participación de las mujeres en el ámbito de la toma de decisiones públicas”.
Mientras la participación política de las mujeres de manera paritaria en todos los ámbitos de la vida pública, debemos estar atentas de que no haya ningún retroceso, advierte
Por otra parte, asegura que Morena y la 4T le ha dado muchas oportunidades a las mujeres. “Estamos aquí por eso, porque podemos construir trayectorias propias y participar en el movimiento”.
Opina que al ser las encuestas el mecanismo para la nominación de candidatos a puestos de elección popular en ese partido, se le da mucha oportunidad a las mujeres, sobre todo a las que tienen trabajo territorial pero no tienen un padrino político.
Luego recuerda que Morena fue el primer partido político que postuló por mitad hombres y mujeres a las gubernaturas, sin que la ley lo obligara.
“Es un movimiento que garantiza la participación plena de las mujeres. Tan es así que hoy tenemos una presidenta del partido y una presidenta de la república. Esto no hubiese sido posible en la visión patriarcal de otros partidos políticos o de otros liderazgos”.
Además, afirma que desde los gobiernos morenistas se están implementando políticas públicas en favor de las mujeres. Menciona que la primera iniciativa de reforma enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum al Congreso fue en favor de las mujeres.
Por otra parte, recalca que, con frecuencia, la presidenta Claudia Sheinbaum es muy atacada sobre las sus determinaciones, porque la clase política y el llamado círculo rojo no acaba de entender que toma decisiones de manera distinta a la que las toman los hombres.
Ella ha marcado una ruta muy clara. Por ejemplo, ha tomado decisiones serenas frente a disposiciones de Estados Unidos, sin estridencias, porque lo importante es cumplir con los objetivos trazados por su administración. Además, hay una forma distinta de desplegar la agenda pública.
“Muchos no acaban de entender que la presidenta siempre está a la escucha y que está dispuesta a rectificar cuando es necesario, como ocurrió en el proceso del procesamiento de la ley de telecomunicaciones y que eso no implica que mine su poder o la investidura de la presidencia”.
Eufrosina Cruz: Si las mujeres ejercen plenamente sus derechos ganamos todos
La exdiputada federal panista, Eufrosina Cruz Mendoza, plantea que lo primero que deben entender las mujeres es que nadie va a mover el ajedrez político en su favor si no lo mueven ellas.
Para ello, expone, hay que romper paradigmas y para eso hay que incomodar y ocupar espacios que históricamente se nos ha dicho que no nos pertenecen.
Además, debe haber un diálogo y reconciliación con los hombres, porque muchas veces las normalidades, acciones y lenguajes en el que han vivido les hacen creer que la desigualdad con la que se trata a las mujeres es normal.
“Debemos ir desnormalizándolo; no es normal que no reconozcas lo que me ha tocado aportar en este proceso que se llama vida, familia, comunidad, empresa, escuela, etcétera”.
Dice que en su caso le ha tocado le ha tocado señalar, incomodar e incluso arrebatar espacios que ella sabía que le pertenecían y que le decían que no era así.
“Gracias a eso hoy puedo hablar de una reforma a la constitución de mi estado, del país o la adopción por parte de la ONU de iniciativas que tienen que ver con el empoderamiento de las mujeres y el ejercicio de sus derechos”.
La oaxaqueña que en 2007 ganó la elección para presidenta municipal de Santa María Quiegolani, pero no le permitieron asumir por ser mujer y se impusieron los usos y costumbres de su comunidad, expone que en México se han logrados avances importantes en materia de equidad de género que no solo se reflejan en la paridad en las bancadas de los partidos políticos en los congresos, sino en las canchas de básquetbol de los pueblos o en los campos de fútbol donde hasta hace no muchos años era mal visto que las mujeres estuvieran ahí.
Sin embargo, enfatiza que eso no ha sido fácil, que romper paradigmas lleva tiempo y es doloroso.
Cuenta que, en su caso, cuando comenzó a exigir el respeto a sus derechos fue señalada como “la loca” de la comunidad y de la familia. Y todo porque ante reglas, ya impuestas, decía: “No, espérense, esto duele, esto incomoda, esto lastima”.
Indica que hoy tiene perfectamente claro que eso que le pasaba a ellas y a las mujeres de su comunidad era violencia, pero no era considerado así.
En su experiencia el dolor causado por las injusticias le permitió tener conciencia de que algo estaba mal y entonces comenzó a señalar y por lo tanto se “volvió” “la loca, “la anormal”.
La exlegisladora considera que si bien ha habido avances relevantes falta mucho camino por recorrer. “Mientras haya niñas obligadas a ser mamás, mientras haya mujeres silenciadas o haya víctimas de trata y pornografía infantil “no estamos llegando todas”.
En ese sentido menciona que la frase que con frecuencias repite la presidenta, Claudia Sheinbaum, de que” no llega una, sino que llegan todas”, es muy bonita pero no es cierta, es una falacia, pues mientras haya mujeres o niñas que no puedan estar seguras en las calles eso no va a ocurrir.
“No cuestiono a la presidenta mujer, cuestiono a la presidenta, política y funcionaria”.
No veo que en su gobierno no están presente las políticas públicas reales para erradicar la violencia hacia las niñas y las mujeres, de nada sirve que sea mujer en la presidencia, abunda.
Luego, advierte que hay peligros de regresión y esto puede ocurrir si se cae en la radicalización “porque la igualdad no es que mi verdad como mujer sea absoluta, sino que no haya violencia hacia ninguna persona, aunque es una realidad que nos ha dolido más a las mujeres conseguir los espacios”.
En ese sentido considera que es preciso conservar con responsabilidad lo que se ha conseguido a base de lucha defendiendo las causas de las mujeres.
La exlegisladora dice que la reflexión que debe hacerse este 8 de marzo es que la violencia no debe estar en ningún entorno social de etnia, costumbre o gobierno.
Indica que al tener mujeres ejerciendo plenamente sus derechos ganamos todos.