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Política

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Soy “chivo expiatorio” de la PGJDF: "El Charly"

El gerente del "Bar Bar", Carlos Cázares se declaró inocente de los delitos que se le imputan y señaló que tanto él como su familia han sido acosados para dar más información sobre el caso.

Carlos Fernando Cázares Ocaña, alias el Charly , gerente del Bar-Bar, denunció que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal lo ha usado como chivo expiatorio en el caso de la agresión que sufrió el futbolista paraguayo, Salvador Cabañas.

En entrevista telefónica con Radio 13 Noticias desde el Reclusorio Preventivo Sur donde se encuentra preso y acusado de homicidio calificado en grado de tentativa, el encargado del Bar-Bar se declaró inocente de los delitos que se le imputan y señaló que tanto él como su familia han sido acosados para dar más información sobre el caso.

Cázares Ocaña dijo que ha cooperado en todo momento con las autoridades en el desarrollo de la investigación que se sigue por el atentado que sufrió el delantero del América en el baño del establecimiento en enero pasado, sin embargo, declaró que ha sido la incompetencia de la procuraduría capitalina la que permite que el autor material de los hechos siga libre.

El Charly negó las versiones que indican que él ayudo a que José Jorge Balderas Garza, alias el JJ , introdujera el arma con la cual disparó a la cabeza del 10 americanista, ya que dijo no conocerlo ni saber dónde vivía, puesto que su relación con él era la que tenía con cualquier cliente, por lo que tampoco facilitó su huída.

Sobre lo que pasó el día de los hechos, El Charly relató que era una jornada como cualquier otra y que la gente, que normalmente acudía al Bar-Bar, no suele causar problemas y que tampoco se sigue como procedimiento el pedir el boleto de salida para abandonar el local, por lo que no fue su culpa que el JJ escapara.

Por otra parte, contó que esa mañana los uniformados fueron quienes tomaron fotografías al cuerpo de Salvador Cabañas para después venderlas a los medios de comunicación y que el personal a su cargo nunca recibió instrucciones de cómo actuar ante la contingencia.

Al ser cuestionado sobre el video en el que aparece esposado al interior del Bar Bar, Carlos Cázares dijo que fue tomado al día siguiente del atentado, cuando ayudó a los policías judiciales a recuperar una computadora con una serie de fotografías de los clientes del lugar y que ahí mismo lo amedrentaron para que diera informes sobre el paradero de Balderas Garza.

Asimismo, aseguró que fue la esposa del futbolista, María Alonso Mena, la que propuso que se dijera que la agresión había sido afuera del establecimiento, para que no se supiera que su marido había estado bebiendo la madrugada del pasado 25 de enero.

Según Carlos Fernando Cázares Ocaña, también fue María Alonso Mena quien impidió la oportuna intervención de los paramédicos, ya que él en todo momento accedió a cooperar con la policía para recabar todas las evidencias necesarias para esclarecer el caso.

Por último, el inculpado aseveró que las autoridades judiciales le han destrozado la vida al someterlo a un proceso que calificó como injusto , por lo cual su familia ya presentó una queja ante la Comisión de los Derechos Humanos del Distrito Federal por la violación a sus garantías individuales.

El pasado 3 de Mazo, la juez 30 penal del Reclusorio Sur dictó el auto de formal prisión contra Carlos Fernando Cázares, por el homicidio calificado en grado de tentativa en contra de Salvador Cabañas y debido a que es acusado por un delito grave, no puede salir de la cárcel bajo fianza.

/doch

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