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EPN debe aplicar decisiones de escenarios de guerra civil
Ante la magnitud del problema de la inseguridad y violencia en el país, las decisiones del gobierno federal deben considerar amnistías, retiro de poderes locales y colocar poderes transitorios en ciertas comunidades.
La administración de Enrique Peña debe asumir que el problema de la inseguridad es grave y que el pacto federal exige colaboración entre gobiernos federal y locales, opinaron especialistas, quienes coincidieron en que su estrategia de combate a la inseguridad tiene diferencias de matiz respecto de su antecesor, pero en esencia sigue siendo la misma, con el componente de la militarización.
Del ITAM, el investigador Vidal Romero indica que en términos operativos no hay un cambio de estrategia de seguridad comparado con Felipe Calderón (PAN), porque además -advierte- era prácticamente imposible hacerlo.
Destaca que una ruta de la estrategia es la limpia de instituciones, lo cual arrancó con Calderón, pero -advierte- llevará un buen tiempo para lograrlo, ya que aún se observan infiltraciones en policías.
Donde dice observar un cambio es en la comunicación. El gobierno trató de hacer ver que no estaba pasando nada tan grave y que incluso ellos estaban mejorando el asunto, y eso creo que tiene implicaciones importantes para lo que está pasando, es decir, no es sólo una estrategia de medios y ahí se queda, sino que tiene que ver con cómo afrontas el problema y si decides cerrar los ojos ante algo que está ahí o, como ya sucedió, te explota en la cara .
Desde la perspectiva del jefe del Departamento Académico de Ciencia Política del ITAM, el gobierno federal -el cual no es responsable total de la situación, aclara- debe asumir que el problema es realmente grave y debe tomar acciones drásticas, aunque no de mano dura , y que son observadas en escenarios de guerras civiles, como la aplicación de amnistías, retiro de poderes locales y colocar poderes transitorios en ciertas comunidades.
El investigador advierte, además, que surgen más focos rojos y manifiesta su preocupación de que ahora hay ataques contra civiles.
Sergio Bárcena, del Departamento de Estudios Jurídicos y Sociales del Tecnológico de Monterrey, detecta un cambio discursivo en la estrategia de seguridad de Peña Nieto, que busca diferenciarse de Calderón al atacar el problema del narcotráfico desde distintos enfoques, con políticas públicas y no con una actividad belicista como el panista, añade.
Replantear la estrategia de seguridad tal cual lo sugirió Enrique Peña, incluso regionalizando el país, no ha sido posible, no hay tiempo, no ha sido suficiente (...) Dos, los recursos que se tienen no se han movilizado de la manera correcta. Y tres, no ha habido un acuerdo a nivel nacional entre los distintos órdenes de gobierno para implementar esa nueva estrategia .
Bárcena también dice observar una falta de coordinación entre órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal).
El experto prevé que en Guerrero -donde el gobernador Ángel Aguirre, ha dejado el cargo- el gobierno federal recurriría a una estrategia similar a la aplicada en Michoacán, de atacar distintos puntos y dar un enfoque de políticas públicas complementarias, con proyectos de inversión productivos, regeneración de tejido social y pacificación política.
Asimismo, difiere de la postura gubernamental de que la responsabilidad es de autoridades estatales. El pacto federal de México está pensado en términos de complementariedad (...), en donde los estados o las fuerzas de seguridad subnacionales se entiende que tienen ciertas limitantes y el gobierno federal debe de subsanar ese tipo de limitaciones (...) Ante esa reacción (estatal), el gobierno federal debe actuar .
El investigador del TEC de Monterrey opina que el caso Iguala no es aislado, porque entonces no se tendría el caso del estudiante en Guanajuato, lo sucedido en Michoacán, lo registrado en Tamaulipas o el caso Tlatlaya, en el Estado de México. Creo que los logros que pudo haber tenido el gobierno federal en términos de la base de sus reformas y la nueva estrategia de política pública en general ya pasaron a un segundo término .
Erubiel Tirado, experto en seguridad nacional y profesor de la Universidad Iberoamericana, externa que la estrategia de Peña tiene un cambio de matiz comparado con Calderón, pero hay continuidad, como el componente de la militarización, ya que las fuerzas armadas siguen estando en la primera línea de batalla en los operativos contra el crimen organizado. Asimismo, coincide que ahora hay menor información sobre el tema de seguridad.
Para el investigador, el gobierno federal debe dar un golpe de timón en las acciones que no han funcionado como parte de la estrategia, e ir más allá de los asuntos de los operativos, revisar dónde se ha evolucionado en las capacidades estatales e ir al fondo.
Además, considera que la autoridad debe dejar de combatir la ilegalidad con ilegalidad, como en Michoacán, donde se dio carta blanca a los grupos de autodefensa, y desarticular las redes de complicidad del crimen organizado y seguir fortaleciendo las capacidades institucionales.
Tenemos un sistema de seguridad pública que prácticamente tiene 20 años y el modelo no ha servido, tienes que revisarlo , refiere el experto.