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Vueltas a lo redondo
Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
Tengo la edad que quiero y siento, la edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Saramago
Imaginar otros futuros leemos, de lo que es la nueva composición política de América Latina, donde México es parte importante, no solo en el comercio con los Estados Unidos o las relaciones con países en transición a otras democracias, con el notable flujo de migrantes, un tema acotado, pero no agotado.
Se discute casi con reservas de silencios lo que será el presupuesto de egresos de la federación para el año venidero y la ley de ingresos, la danza de cientos, miles de millones de pesos entre derechos y aprovechamientos, impuestos maquillados, sobresaltos al vacío en anuncio nada espectaculares que no habrá incrementos al menos por ahora, en la capital del país al predial.
Pero también junto con ello y otras temáticas expuestas, que tienen en vilo a gran parte de la población, es dejar en la orfandad al turismo y continuar alimentando ese robusto paquete económico en donde no hay tantas respuestas contra lo violento del mundo civilizado y su no contención con programas espejo.
Afirmaciones que dicen lo que otros callan, informes y campañas sin propuestas, una larga lista de pendientes en estados donde la ociosidad es recurrente, el despliegue mediático de las irreverencias y sobre todo la maldad de intentar cubrir los negativos con palabras al viento.
Brasil es debate político en contraparte con Venezuela y su ex presidente con más cargos en el gobierno de Trump, en una embestida mediática para intentar salvar las intermedias del primer martes de noviembre por llegar, a menos de un mes de esos acontecimientos previstos en la derrota de sus dos cámaras, tendremos el endurecimiento de políticas no solo migratorias, donde continúa la expulsión de connacionales, en el mutis de los medios tradicionales.
Pero también está como asignatura relegada al olvido demencial, el tránsito de armas desde los Estados Unidos con una frontera que por más que se levanten muros, hay otras formas de seguir vendiéndole a los malosos equipos táctico, drones y demás instrumentos para que no cese el número de desaparecidos en nuestro país, cifra de escándalo que asusta.
Y así, entre economías emergentes donde habitamos, con un sistema de salud en franca reconstrucción imaginaria, y lo marginal del enorme boquete que sigue siendo alarmante, por la exposición de los adeudos de petróleos mexicanos, no hay mucha tela de donde cortar, por eso llama la atención esos anuncios en el “populismo”, de no más impuestos y además condonaciones de deuda.
Es ahí donde brincas los puntuales, los que tienen al día sus inmuebles, sus obligaciones fiscales, en ese detrimento de incrementos a todos los productos consumibles, en un sube y baja que es ridículo, pero no un juego, no es drama, es realismo puro; no son lineales ni previsibles, estamos ante vueltas a lo redondo en un tablero que dejó de ser cuadrado con fichas en blanco y negro.
La narrativa nos pareciera mostrar más de lo mismo, con unos cuantos actores distintos, pero solo hay que darle una segunda lectura a quienes están al frente de los gobiernos en el cono sur, o en Centroamérica, y el daño es el reflejo del origen del engaño, de la adicción por el poder y el dinero, y no la cadena secuencial de respuestas a los problemas añejos que vivimos hace décadas.
ENTRE LÍNEAS
A unos días de las elecciones intermedias en los Estados Unidos, se están dando más daños en el entorno del presidente Trump, con la separación del encargo diplomático de su embajadora en Grecia, por lo que debe atenderse en los excesos de la corrupción, también del otro lado del río Bravo.