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Los expresidentes mexicanos exentos de ser presos
En América Latina han sido varios los expresidentes enviados a la cárcel en los últimos 35 años. Perú encabeza la tabla de posiciones, Alberto Fujimori presidente entre 1990 y el año 2000, fue encarcelado en 2007; en 2009 se le encontró culpable de crímenes y secuestros y fue condenado a 25 años más de prisión. La empresa brasileña Odebrecht y sus sobornos llevaron a la cárcel a Alejandro Toledo (2002-06), a Ollanta Humala (2011- 16), a Pedro Pablo Kuczymski (201618) y a Pedro Castillo (2021-22). El dos veces presidente Alan García (1985-90 y 2006-11) acusado de aceptar cohecho de la constructora brasileña, prefirió quitarse la vida antes de ser enclaustrado.
Entre paréntesis está escrito los años en que estuvieron en el poder. La mayoría del elenco de corruptos fueron acusados de malversación de fondos, fraudes y asociaciones ilícitas.
En Guatemala han merecido la cárcel tres expresidentes: Alfonso Portillo (2000-04), Álvaro Colom (2008-2012) y Otto Pérez Molina (2012-15). Los exmandatarios salvadoreños presos han sido: Francisco Flores (1999-2004) y Antonio Saca (2004-09) este último en el apellido llevaba la fama sacó y malversó dinero público. El primero después de estar en prisión, ahora sobrevive en arresto domiciliario. También Ecuador tuvo dos exmandatarios merecedores de la cárcel: Abdalá Bucaram (1996-97) que de no haber ido a la cárcel, pudo ir al manicomio, está libre desde el 2002; y Rafael Correa (2007-16) condenado a ocho años de prisión.
También son dos los presidentes panameños encarcelados aunque uno de ellos, Manuel Antonio Noriega (1983-89), fue capturado en su territorio por tropas estadounidenses, murió en prisión en 2017. El otro panameño preso fue Ricardo Martinelli (2009-14) detenido en EU, fue extraditado, ingresó a prisión en 2017 y salió en 2019.
El hondureño Juan Orlando Hernández (2024-22) fue extraditado a Estados Unidos donde enfrenta cargos de sobornos del narcotráfico. El nicaragüense Arnoldo Alemán (1997-2002) en diciembre del presente año abandonará la cárcel.
Otros Ejecutivos latinoamericanos que han estado tras las rejas son el venezolano Carlos Andrés Pérez (1974-79 y 1989-93). El brasileño Luis Inácio Lula da Silva (2003- 11 y 2023) fue absuelto en el 2021. El argentino Carlos Ménem (1989-1999) estuvo 5 meses en arresto domiciliario.
En cuanto a presidentas, actualmente están recluidas la boliviana Jeanine Áñez (2019) y la argentina Cristina Fernández (2007-15) condenada en 2022 a seis años de cárcel.
Luis Echeverría (1970-76) quedó sujeto a proceso en 2006, siendo el primer mandatario mexicano juzgado por un delito —genocidio. Jamás estuvo en un penal, se le dictó prisión domiciliaria.
Algunos ilusos pensamos que al llegar al poder López Obrador, iba a poner tras las rejas a algunos expresidentes como a Carlos Salinas de Gortari, del que su antecesor Miguel de la Madrid dijo se había robado la mitad de la partida secreta. El mexiquense Enrique Peña Nieto, merecía, cuando menos, una amplia investigación por sus manejos económicos y presuntos actos de corrupción. Recientemente, a raíz de la aprehensión de Genaro García Luna en Estados Unidos, acusado de complicidad con el narco, se mencionó el nombre del que fuera su jefe Felipe Calderón Hinojosa, quien por esta circunstancia merecería una averiguación. Resulta poco creíble, por decir lo menos, que el Ejecutivo no supiera en lo que andaba el más fuerte de sus secretarios.
Ni siquiera para inaugurar un reclusorio o prisión de alta seguridad construidos durante su gestión gubernamental, los presidentes mexicanos han puesto un pie en una cárcel durante su sexenio y mucho menos después de éste. Vicente Fox estuvo cerca de visitar un reclusorio, cuando ya para terminar su gobierno, acompañado, obviamente, de la señora Marta, visitó el Tutelar para Menores de San Fernando, en la Ciudad de México, donde uno de los internos, apodado “el Roñas”, aprovecho estar detrás del mandatario durante la toma de una fotografía para hacerle la señal de “cuernos”.