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Equilibrio y bienestar
Encontrar el equilibrio entre el trabajo y la vida es?uno de los mayores retos para todos los trabajadores, sean éstos hombres o mujeres.
¿Cómo podemos medir el bienestar de una sociedad? Generalmente, se utiliza como medida el PIB y el PIB per cápita de un país, pero este dato no necesariamente coincide con el nivel de bienestar que disfrutan los miembros de una sociedad. Hace unos días, la OCDE publicó su Índice para una Vida Mejor. Éste nos permite comparar el nivel de bienestar de distintos países en sus diversas dimensiones.
De acuerdo con el reporte de México, nuestro país ha progresado significativamente en términos de la calidad de vida de sus ciudadanos, especialmente en las áreas de educación, salud y empleo. Los mexicanos nos sentimos más satisfechos con nuestra vida (85%) que los ciudadanos del país promedio de la OCDE (80%); sin embargo, nuestro país está evaluado por debajo del promedio de la OCDE en varias áreas. Una de éstas tiene que ver con el balance entre el trabajo y la vida.
Encontrar el equilibrio entre el trabajo y la vida es uno de los mayores retos para todos los trabajadores, sean éstos hombres o mujeres. Incluso en algunos artículos recientes (Anne-Marie Slaughter), se propone redefinir el éxito en la vida de las mujeres en términos del balance entre la vida profesional y personal (haciendo referencia particular a la familia). Este equilibrio es fundamental para el bienestar de las personas.
Según el reporte de México, los ciudadanos pasamos entre una décima y una quinta parte de nuestro tiempo realizando labores no remuneradas.
La distribución de las responsabilidades dentro de la familia están fuertemente influenciadas por los estereotipos de género. De acuerdo a la OCDE, los hombres destinan más horas de su tiempo a trabajos remunerados y las mujeres pasan más tiempo en labores domésticas (más del triple que los hombres).
El Índice también considera el número de horas que pasa una persona en el trabajo. Los mexicanos trabajan 2,250 horas por año, el número más alto en la OCDE (el promedio es de 1,776). De los hombres, 35% trabaja demasiadas horas (más de 50 a la semana), en comparación con 18% de las mujeres).
El reporte indica que la brecha de género entre trabajo remunerado y no remunerado en México es de las más amplias en la organización. La tasa de empleo femenino (43%) es la más baja después de Turquía . En la casa, las mujeres mexicanas trabajan, en promedio, 4 horas más por día que los hombres. Estos estereotipos de género constituyen una barrera para la participación de la mujer mexicana en la economía del país.
grojas@eleconomista.com.mx