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2027, ¿sin candidatos azules?
Alberto Aguirre | Signos Vitales
Han pasado tres décadas del primer salto cuántico del PAN. El hartazgo ciudadano con la dictadura perfecta abrió la rendija de la alternancia casi con la mismas oportunidades para la oposición de izquierda. Entonces, Carlos Castillo Peraza definió la disyuntiva para la derecha: había que ganar el poder sin perder el partido.
Tristemente, el 2000 comprobó esa prevención del ideólogo yucateco. Tras dos sexenios en la Presidencia y una frustrada coalición con el PRI, el blanquiazul formuló lo que su dirigencia nacional calificó como la “apuesta más arriesgada” de su historia: concursar sus candidaturas a las elecciones del 2027.
¿Un reallity show para posicionar a sus abanderados, frente al proselitismo anticipado de los morenistas? Y es que no solamente serán las encuestas cuyos protagonistas serán aquellos —militantes o no— que atiendan la convocatoria panista. A la auto postulación de los aspirantes a “defensores de la familia, la patria y la libertad”, seguirá un periodo que incluye entrevistas presenciales, recolección de firmas, la famosa “medición de conocimiento”, una presentación pública de su propuesta, debates entre los finalistas.
El PAN quiere abrir sus candidaturas a los más populares, ¿o a los más competitivos? Este fin de semana, con altas expectativas, la cúpula blanquiazul atendió la convocatoria de Romero Herrera. “Daremos un anuncio clave para el futuro del partido”, había anunciado el exlegislador. Pero la sesión extraordinaria del Consejo Nacional fue de mero trámite y en el mitin en la Alameda del Sur, tampoco hubo sorpresas.
Y se había filtrado el gran anuncio romerista: la nominación de los más populares — importar si son afiliados al partido o ‘ciudadanos de a pie’’— a los cargos de elección popular en los comicios del 2027.
Seis meses después del anuncio de su “relanzamiento”, el PAN formalizó su oferta de poner las candidaturas a disposición de la sociedad civil. ¿O quiere recuperar el tiempo perdido?
De las convenciones partidistas, a las listas avaladas en el Consejo Nacional y ahora, al popularómetro. “No habrá imposiciones cupulares (sic), no habrá candidaturas por cercanía o lealtad. ¡La gente manda, la gente decide y punto!”, presumió Romero, “La decisión no será de dirigentes ni solo de panistas; será una decisión ciudadana empoderando a otros ciudadanos”.
Las candidaturas, para la ciudadanía. Pero el aparato que armará la propuesta programática para las elecciones intermedias del sexenio claudista quedó bajo el control de los dogmáticos, con Fernando Rodríguez Doval, al frente de la comisión de doctrina, y Luis Castillo —heredero del ideólogo yucateco—, en la comisión de ideología.
Efectos secundarios
CIRCULARIDAD. Las tarifas de la administración Trump, pero sobre todo los recientes conflictos armados, condicionan las cadenas globales de suministro. Los acereros mexicanos podrían producir más, pero están condicionados por la política comercial de Estados Unidos y las estrictas regulaciones medioambientales del Viejo Continente. Los minerales críticos y la eficiencia operativa redefinen la competitividad y en México desde hace siete décadas ha operado una empresa con miles de millones de toneladas procesadas, con un modelo que permite recuperar zinc y otros minerales clave: Zinc Nacional, Eduardo Alverde.