Lectura 3:00 min
Golpe contra Merz: estamos conmocionados
Lo dice el canciller alemán Friedrich Merz el día después de la victoria del ultraderechista AfD en el estado de Sajonia-Anhalt.
El canciller alemán, Friedrich Merz, ofreció una conferencia de prensa en Berlín al día siguiente de las elecciones de Sajonia-Anhalt.
Berlín. El canciller Friedrich Merz descartó ayer 07 de septiembre, trabajar con Alternativa para Alemania (AfD) después de que el partido de extrema derecha lograra una victoria contundente en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt, pero admitió que el resultado había sacudido a su partido “hasta sus cimientos”.
El partido AfD hizo un llamado a los legisladores conservadores del partido de Merz para que apoyen su candidatura a gobernar el estado oriental, en lo que sería la primera vez que un partido de extrema derecha llega al poder a nivel estatal en la Alemania de la posguerra.
El partido antiinmigrante y prorruso AfD obtuvo casi el 44% de los votos, un resultado que puso de manifiesto la profunda impopularidad de la coalición gobernante de Merz (demócratas cristianos y socialdemócratas) y que también provocó alarma entre los vecinos de Alemania, Francia y Polonia, y en otros lugares.
Sin embargo, el partido, que pretende deportar a los inmigrantes, poner fin al apoyo a Ucrania y restablecer los lazos con Moscú, no logró la mayoría absoluta en la legislatura estatal, obteniendo 39 de los 83 escaños, pero espera atraer a legisladores conservadores de forma individual y también a la bancada de un partido de extrema izquierda.
Sobre los resultados de las elecciones del domingo, el canciller Merz comentó: “estos sacuden a nuestro partido hasta sus cimientos”, declaró, según el diario Bild. “Estamos todos profundamente conmocionados”, añadió posteriormente en rueda de prensa, calificando el resultado como el peor resultado electoral de su partido en décadas.
Aunque se mostró arrepentido y prometió esforzarse más para conectar con los votantes, Merz desestimó las sugerencias de que podría dimitir, afirmando que, en líneas generales, mantendría la agenda de reformas de su gobierno.
Merz, cuyos índices de aprobación han caído a mínimos históricos, se enfrenta a más elecciones estatales en las próximas semanas y el próximo año, aunque espera que su combinación de reformas y mayor gasto en algunas áreas reactive el crecimiento de la mayor economía de Europa.
Merz sugirió que la victoria de la AfD fue celebrada en Moscú y caracterizó el momento político actual como una lucha por la supervivencia de los valores occidentales. Asimismo, defendió la decisión, tomada el año pasado, de endeudarse por cientos de miles de millones de euros para invertir en defensa. “Rendirme no es una opción para mí”, dijo.
Extrema izquierda
El único partido alemán que ha manifestado su disposición a colaborar con la AfD es el partido populista de izquierdas BSW.
El BSW comparte la hostilidad de la AfD hacia la inmigración masiva, que según afirma, socava los derechos de los trabajadores locales, y también aboga por poner fin al apoyo de Alemania a Ucrania y restablecer las relaciones con Moscú.
Ambas partes califican las sanciones contra Rusia como un acto de autosabotaje innecesario, que niega a las empresas alemanas el acceso a los vastos y baratos recursos energéticos de Rusia.
Sobre este tema, Merz comentó ayer: “Si dejamos de apoyar a Ucrania, la situación no mejorará de un día para otro, sino que empeorará. Rusia pretende desestabilizar el sistema de valores que sustenta lo que antes llamábamos 'Occidente', un sistema de valores que no es negociable”.