Buscar
Geopolítica

Lectura 5:00 min

Equipos de rescate llegan a Venezuela devastada por terremotos, muertes suben a 589

El Gobierno estima que cientos de personas siguen atrapadas y desaparecidas, además de 589 fallecidos y 29,80 heridos confirmados.

La Guaira, ciudad costera a las afueras de Caracas, fue la más afectada, con al menos 100 edificios, incluyendo rascacielos, reducidos a escombros.REUTERS

Equipos de rescate extranjeros y ayuda humanitaria llegaban el viernes a Venezuela, casi dos días después de que dos devastadores terremotos arrasaran zonas de Caracas y sus alrededores, obligando a los residentes a remover escombros para salvar a familiares, amigos y vecinos.

El Gobierno estima que cientos de personas siguen atrapadas y desaparecidas, además de 589 fallecidos y 29,80 heridos confirmados. Un sitio web creado para recibir informes de personas aún desaparecidas registraba 50,000 casos hasta la mañana del viernes.

Terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, dos de los más fuertes en la historia moderna de Latinoamérica, sacudieron el miércoles una zona situada a unos 160 kilómetros al oeste de Caracas, mientras los venezolanos disfrutaban de un día festivo.

El Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la detención de su predecesor, Nicolás Maduro, por Estados Unidos en una redada en enero, ha prometido un despliegue masivo de ayuda.

Sin embargo, la asistencia fue irregular el jueves. En algunos lugares, las autoridades, como bomberos, policía, protección civil y militares, estaban presentes en algunas calles, pero en otras zonas estaban ausentes o con una presencia mínima.

La Guaira, ciudad costera a las afueras de Caracas, fue la más afectada, con al menos 100 edificios, incluyendo rascacielos, reducidos a escombros. Rodríguez anunció que el estado La Guaira será "militarizado" y agregó que los componentes de las fuerzas armadas están desplegados en la entidad.

Los residentes, angustiados, muchos de los cuales buscaban entre los escombros con sus manos o con cualquier herramienta que encontraban, denunciaron la falta de ayuda estatal y de equipos adecuados. La televisión estatal mostró imágenes de la presidenta encargada visitando la zona el jueves por la tarde y prometiendo ayuda.

"Está bajo las placas y no hay maquinaria para sacarlo", dijo Yamileth Jiménez refiriéndose a su hijo de 19 años, atrapado entre los escombros de su bloque de departamentos de siete plantas en la ciudad de La Guaira, en la costa a las afueras de Caracas.

Además de quienes buscaban entre los escombros, los venezolanos también brindaban ayuda improvisada con caravanas de motocicletas cargadas de suministros que llegaron a La Guaira el jueves por la noche desde Caracas. Decenas de personas también viajaron en motocicleta durante la noche desde Valencia, llevando alimentos y suministros.

Ayuda mundial

Equipos de rescate extranjeros, incluyendo algunos de países que se han opuesto a Venezuela durante décadas de aislamiento internacional, represión política y deterioro económico, comenzaron a llegar el jueves por la noche.

Un pequeño contingente de República Dominicana fue el primero en llegar a La Guaira. México ha enviado 250 rescatistas, El Salvador 188 y España casi 100. Un avión de la Fuerza Aérea Colombiana con 63 rescatistas a bordo se dirigía a Venezuela el viernes por la mañana.

Suiza y Alemania también han enviado equipos de rescate, muchos de los cuales llevan consigo perros de búsqueda, equipos de sonido y material especializado.

Estados Unidos anunció la movilización de 150 millones de dólares en ayuda, mientras que otros países como Colombia, Suiza y El Salvador también enviaron equipos y suministros.

Washington flexibilizó las sanciones impuestas a Venezuela para permitir una ayuda que de otro modo estaría prohibida. El secretario de Estado Marco Rubio declaró que Washington enviaría equipos de rescate y que el Pentágono ayudaría a apoyar el aeropuerto dañado de Caracas.

El viernes por la mañana, Rodríguez agradeció a los países su apoyo y dijo que los equipos extranjeros se habían distribuido en diferentes zonas.

El terremoto azotó a una nación ya debilitada por décadas de inestabilidad económica y política que ha empobrecido a sus habitantes, provocado un éxodo migratorio de millones de personas y deteriorado la infraestructura básica y los servicios.

"Mi edificio está inhabilitado y ahora no tengo nada. Somos mi hijo y yo, y no tengo familia en el país", dijo Suhayl Sarquiz, de 50 años, que perdió su trabajo hace unos meses.

Casi 7 millones de personas podrían verse afectadas, según el organismo de migraciones de la ONU, que estaba proporcionando refugio de emergencia y otros suministros de ayuda.

El Gobierno el jueves dijo que 250 edificios resultaron dañados o destruidos. Entre los edificios que, según la información oficial, sufrieron graves daños se encontraban al menos ocho hospitales, la Cruz Roja Venezolana y la embajada francesa.

"Perdimos todo", dijo Pedro Pérez, de 64 años, propietario de un taller de tapicería, quien dijo haber perdido tanto su casa como su negocio y estaba durmiendo en la calle con su mujer y sus hijos. "Esperamos que la ayuda llegue rápido".

Cerca del epicentro, en Morón, una localidad costera del estado de Carabobo, las casas quedaron derruidas y los vecinos se quedaron sin agua ni electricidad. Las familias rescataron lo que pudieron, como colchones, televisores y lavadoras.

En cuanto al sector petrolero de Venezuela, miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), las empresas energéticas extranjeras dijeron que sus operaciones no habían sufrido interrupciones importantes y que la infraestructura parecía haberse salvado en gran medida.

La Bolsa de Caracas permaneció cerrada, convertida en un centro de recogida de ayuda. Hasta el momento, el terremoto más mortífero de la historia moderna de Venezuela había tenido lugar en 1967, con un saldo de 240 fallecidos.

Temas relacionados

Últimas noticias

Noticias Recomendadas