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Geopolítica

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Bergoglio fue silencioso sobre abuso sexual

No ofreció disculpas personales ni restitución financiera, incluso, en los casos en los que los crímenes fueron denunciados por otros miembros de la Iglesia y los sacerdotes infractores fueron enviados a la cárcel.

Hurlingham. El padre Julio César Grassi era una celebridad en la Arquidiócesis de Buenos Aires. El joven y dinámico sacerdote trabajó en red con los argentinos adinerados para financiar una serie de escuelas, orfanatos y programas de capacitación laboral para jóvenes pobres y abandonados; recibió elogios de los políticos y su superior, el Arzobispo Jorge Mario Bergoglio.

Hoy, Grassi es un delincuente sexual en libertad condicional tras haber sido condenado a 15 años de prisión en el 2009 por abusar de un preadolescente a su cuidado.

Sin embargo, en los años después de la condena de Grassi, Bergoglio -ahora el Papa Francisco- se ha negado a reunirse con la víctima de sacerdote o con las víctimas de la depredación de otros clérigos bajo su liderazgo. No ofreció disculpas personales ni restitución financiera, incluso, en los casos en los que los crímenes fueron denunciados por otros miembros de la Iglesia y los sacerdotes infractores fueron enviados a la cárcel.

Desde que fue elegido al Papado, la atención de los medios se ha centrado principalmente en las acciones de Bergoglio, durante la guerra sucia ocurrida en la dictadura militar de Argentina. Pero en un momento en que el Vaticano se enfrenta a una costosa crisis legal y moral en varios continentes sobre los delitos sexuales cometidos por sus sacerdotes, el manejo de Bergoglio de los clérigos pedófilos bajo su autoridad ofrece una visión de cómo podría acercarse a los escándalos.

No hay evidencia de que Bergoglio desempeñara un papel en el encubrimiento de los casos de abuso. Varios grupos prominentes de los derechos en Argentina aseguran que en los últimos años, el Arzobispo apoyó a organizaciones seculares contra delitos como el tráfico sexual y la prostitución infantil. Afirman que la determinación de Bergoglio se fortaleció mientras nuevos casos de abuso sexual surgieron en la Arquidiócesis y que finalmente instruyó a los obispos a informar de inmediato todas las denuncias de abuso a la policía.

Después de que un sacerdote argentino de una zona rural fuera declarado culpable de abusar de decenas de niños entre 1984 y 1992, la oficina del Arzobispo emitió un comunicado en el que exponía que el caso había reafirmado nuestra profunda vergüenza y el dolor inmenso que resultan de los graves errores cometidos por alguien que debe dar el ejemplo moral .

No obstante, durante la mayor parte de los 14 años que Bergoglio fue Arzobispo de Buenos Aires, los defensores de derechos humanos afirman que no tomó medidas decisivas para proteger a los niños o actuó con rapidez cuando se daba a conocer un caso de abuso.

Sacerdote secuestrado durante guerra sucia

Afirma que Bergoglio no lo denunció

Berlín. Un sacerdote jesuita secuestrado por la junta militar que gobernó Argentina a fines de 1970 negó ayer que él y un colega hayan sido denunciados por Jorge Mario Bergoglio, el actual Papa Francisco, quien en esa época encabezaba esa orden religiosa en el país.

El padre Francisco Jalics afirmó en un comunicado el viernes que él no puede comentar sobre el papel que desempeñó Bergoglio en esos eventos.

El hecho es: el padre Bergoglio no denunció a Orlando Yorio ni a mí , aseguró ayer.

Indicó que se difundió información falsa de que él y Yorio habían ido a los barrios pobres porque formaban parte de una guerrillera. Jalics sospecha que dichos rumores fueron la razón por la que no fueron liberados de inmediato. (Associated Press)

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