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Mujeres, motor clave del consumo en el Mundial 2026: Al menos 88% decide o participa en el gasto
Las mujeres mexicanas serán protagonistas del consumo en el Mundial 2026: 88% decide o participa en el gasto del evento, según La Labó. Conoce los principales rubros y el impacto económico previsto.
Las mujeres, pese a no ser fanáticas, participan en la justa mundialista.
El Mundial 2026 no sólo se juega en la cancha: también se refleja en el bolsillo de los hogares mexicanos, donde las mujeres han tomado un papel central en el consumo o gasto ligado al evento.
De acuerdo con el estudio El Mundial en las mujeres, decisiones, consumo y vida cotidiana, realizado por el laboratorio de narrativas La Labó, 88% de las mujeres decide o coparticipa en el gasto durante el torneo y 43.4% tiene la última palabra al respecto.
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El consumo femenino en el Mundial 2026 se concentra principalmente en experiencias cotidianas: 53.6% de los gastos se destina a comida y bebida, 21.7% a artículos simbólicos (como jerseys), 36% a restaurantes y reuniones, y 14.7% a servicios de streaming.
El estudio destaca que tres de cada diez mujeres planean aumentar su gasto durante el torneo, incluso aquellas sin interés previo en el futbol, aunque en menor proporción.
Rubro de gasto | Porcentaje (%) |
|---|---|
Comida y bebida | 53.6 |
Artículos simbólicos (jerseys) | 21.7 |
Restaurantes y reuniones | 36.0 |
Servicios de streaming | 14.7 |
Fuente: La Labó |
Derrama económica y reordenamiento del consumo
En México habitan 67 millones de mujeres, de las cuales 52.5 millones tienen más de 15 años y 24.4 millones son económicamente activas. Este universo impulsa una parte sustancial de la derrama económica prevista para el Mundial, que la Federación Mexicana de Futbol (FMF) calcula en alrededor de 3,000 millones de dólares para 2026.
Las mujeres adoptan diversas estrategias para participar en el consumo durante el evento: 41.13% destina recursos adicionales sin sustituir otros gastos; 37.1% redistribuye recursos originalmente asignados a entretenimiento, y otras más ajustan en rubros como ropa, transporte, ahorro, viajes o bienestar personal. Es decir, el Mundial no sólo genera gasto nuevo, también reordena prioridades económicas dentro del hogar.
Entre las mujeres que planean seguir la mayoría de los partidos, 54.2% realizará compras específicas para el Mundial. Dicho porcentaje baja a 37.2% entre quienes verán sólo algunos partidos, a 9.9% en espectadoras ocasionales y sólo 3% entre quienes no tienen interés en el evento.
Participación femenina: de la afición a la decisión de gasto
El impacto no se limita a fanáticas del futbol. El análisis resalta que el Mundial activa el consumo entre mujeres con bajo interés previo en el deporte, extendiendo la derrama económica más allá del público tradicional. Las mujeres deciden, autorizan y ejecutan el gasto en compra de alimentos, selección de lugares para ver los partidos, pago de plataformas y adquisición de artículos representativos, incluso sin una relación sostenida con el futbol.
De acuerdo con Laura R. Manzo, CEO de La Labó, el Mundial 2026 llega a México en un momento único, donde las mujeres aparecen como una audiencia estratégica e ineludible.
“No como decoración, no como ‘la Chiquitibum’ de 1986, sino como una audiencia real. En casi nueve de cada 10 casos deciden o coparticipan en cómo se gasta el dinero del hogar durante el evento”, apunta la ejecutiva.
Aunque la encuesta refleja preocupaciones como caos vial, aumento de precios o desplazamiento de comunidades (42.5% de las entrevistadas), 23.8% aumentará su gasto durante el torneo. “Comprarán comida, pagarán streaming, saldrán a bares y restaurantes, adquirirán jerseys. Participarán activamente en la derrama económica”, concluye el estudio.
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