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Comer fuera de casa pesa más en el bolsillo: alimentos y bebidas suben 8.5%
Loncherías, fondas, torterías, taquerías, restaurantes, cantinas y cafeterías registran alzas de precios por encima de la inflación nacional, por aumentos en insumos, rentas, gasto en seguridad y hasta el incremento del IEPS.
Los precios de las loncherías, fondas, torterías y taquerías aumentaron 8.50 por ciento.
Comer fuera de casa cada vez es más costoso. Comprar el café de las mañanas, almorzar en la fonda de la esquina y cenar unos taquitos con cerveza implica un gasto más oneroso para el bolsillo de los mexicanos.
En enero, por ejemplo, la inflación nacional fue de 3.8%; sin embargo, los precios de las loncherías, fondas, torterías y taquerías aumentaron 8.50%, es decir, 2.2 veces más, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
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La inflación en restaurantes, cantinas y cafeterías fue de 6.54%, 5.09% y 8.07%, respectivamente. En los tres casos alzas superiores a la inflación nacional.
El aumento fue tan importante que el rubro de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar fue el que más impactó en el incremento de la canasta alimentaria durante enero.
¿Por qué salir a comer es más caro?
De acuerdo con dueños de comercios pequeños, detrás de estos incrementos están factores como insumos más costosos, rentas más elevadas, el factor inseguridad y, recientemente, el aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que entró en vigor en 2026, el cual encareció las bebidas saborizadas como refrescos y jugos industriales.
Carlota y su hermana tienen una fonda y este año aumentaron los precios de la carta hasta en 20%, “porque todo está más caro, el refresco, el jitomate, el limón, el pollo, la carne, el café, todo”.
Maribel recordó que hace poco más de un año se vio en la necesidad de cerrar su fonda, porque la renta subía año con año y era prácticamente imposible pagarla sin ajustes continuos en los precios.
Hernán trabaja en una cafetería y platica que su empleador tuvo que invertir en mayor seguridad para el establecimiento (cámaras, rejas, iluminación y alarmas) y cerrar una hora antes, “porque los amantes de lo ajeno andan con todo. Ese dinero tiene que salir de algún lado”.
Ante este escenario, José Quintero asegura que las ventas de su negocio de comida bajaron entre 20% y 25% en los últimos meses, "y los comercios aledaños también tienen esa situación".
“Un factor que lacera nuestra economía y promueve la inflación es el de la inseguridad. El delito de extorsión (…) se extiende en más de dos tercios del territorio nacional y mina la actitud emprendedora de la población”, comentó el presidente de la alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), Cuauhtémoc Rivera.
Sobre este tema, el subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, comentó recientemente que hay problemas estructurales que dificultan la baja en la inflación, como la inseguridad, particularmente la extorsión, porque son elementos que escapan a la política monetaria que aplica el instituto central.
¿Qué dicen los consumidores del alza de precios?
Armando fue a desayunar la semana pasada a un lugar que acude con cierta frecuencia. Al recibir la cuenta se percató de un aumento considerable en los precios.
“Regularmente pido chilaquiles y en diciembre el desayuno completo estaba en 150 pesos. Ahora que fui estaba en 190 pesos, es decir, 27% más”. Sin embargo, lo que más le llamó la atención fue el precio del refresco. “Una coca de lata, que no está incluida en el paquete, está en 55 pesos, me pareció grosero el costo”.
Rodolfo lamentó el aumento en el precio de los tacos. En su barrio, la orden de tres piezas de pastor costaba 60 pesos; en este año subió a 75, es decir, 25% más. “Si le agregas el refresco, estamos hablando de 110-120 pesos”.
Andrea coincidió que los precios subieron de forma importante. “Imagínate cuando salimos nosotros (una familia de tres), es una buena cantidad de dinero por una comida”. Estamos hablando de un monto cercano a 900 pesos y si a ese se agrega un helado o un postre, 1,000 pesos o más.
¿Cuánto gastan los mexicanos fuera de casa?
Tras el paso de la pandemia de Covid-19, las familias regresaron a las calles del país en busca de su comida favorita.
En 2024, cada hogar desembolsó 3,896 pesos -en promedio trimestral- para comer en alguno de los comercios que existen en el país, 19.2% más (en términos reales) que dos años atrás, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH).
Es decir, destinó 21.8% de su gasto total en alimentos, bebidas y tabaco.
De acuerdo con la ENIGH, éste es el gasto promedio trimestral de los hogares para comer fuera de casa.
Sin embargo, salir a comer implica un gasto diferenciado. Los hogares del primer decil (los de menores recursos) apenas canalizaron 9.4% de su gasto total en alimentos, bebidas y tabaco, mientras que el decil 10 (mayores ingresos) destinó 36% en ese rubro.
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