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Turismo gastronómico modifica hábitos de consumo en restaurantes tapatíos
En algunos restaurantes, el consumo de vino supera tres veces a los destilados, refiere empresario del sector.
Guadalajara, Jal. La Zona Metropolitana de Guadalajara fortalece su posición como uno de los principales destinos de turismo gastronómico del país, una tendencia que también está modificando los hábitos de consumo en restaurantes especializados, donde el vino gana terreno frente a la cerveza y los destilados.
De acuerdo con Álvaro Gamboa, propietario del restaurante Tierra de Fuego, los visitantes y consumidores locales muestran un creciente interés por experiencias culinarias que incorporan maridajes con etiquetas de vino de distintos países.
"Guadalajara definitivamente es un destino gastronómico. El turismo que viene a la ciudad y el mismo tapatío ya está muy ávido de experiencias diferentes, de comer con vino y ya no solo con cerveza o destilados", afirmó.
El empresario señaló que, en su establecimiento, las ventas de vino son tres veces superiores a las de cerveza y destilados, un comportamiento que atribuye a un consumidor con mayor disposición a explorar propuestas gastronómicas especializadas y productos de mayor valor agregado.
Como parte de esta tendencia, el restaurante presentó una alianza con el importador Selección D'Otto para ampliar la oferta de vinos en Jalisco y Nayarit. El portafolio contempla más de 300 etiquetas provenientes de países como Francia, España, Italia, Argentina y Estados Unidos, con énfasis en bodegas familiares y proyectos boutique.
Gamboa indicó que la respuesta del mercado tapatío ha sido positiva durante los cuatro años en que el restaurante ha impulsado este tipo de experiencias, reflejando un cambio en las preferencias de consumo de un segmento de clientes integrado tanto por habitantes de la ciudad como por viajeros de negocios provenientes de entidades como Ciudad de México y Monterrey, además de visitantes internacionales.
De acuerdo con el entrevistado, el dinamismo del turismo gastronómico y la creciente demanda por experiencias en torno al vino perfilan a Guadalajara como un mercado con oportunidades para importadores, distribuidores y restaurantes especializados.