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Quintana Roo, Jalisco y Yucatán, con la mayor presión inflacionaria del país
De las 32 entidades federativas de México, 28 se ubicaron dentro de la meta de inflación de Banxico durante agosto pasado.
A nivel nacional, la cebolla registró la mayor tasa inflacionaria, mientras el huevo presentó la caída más pronunciada en su precio.
Durante agosto pasado, a nivel nacional la inflación anual hiló cuatro meses por debajo de 4%, manifestando estabilidad en el poder de compra en los hogares; sin embargo, tres estados registraron una variación superior a dicha tasa, que es el límite superior del objetivo de Banco de México (Banxico), de 3% +/- un punto porcentual.
Estas entidades fueron Quintana Roo, Jalisco y Yucatán, es decir, son los estados con mayor presión inflacionaria en el país.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de México aumentó 3.26%% a tasa anual en el octavo mes del 2026, que representó permanecer desde mayo pasado en el rango de 2-4% del banco central.
De las 32 entidades mexicanas, tres se ubicaron fuera del límite superior de la meta inflacionaria de Banxico, mientras solamente Tlaxcala se posicionó por debajo del límite inferior.
“En todas las regiones, la inflación general anual presentó una trayectoria al alza a lo largo del primer trimestre del 2026 asociada, por una parte, con el aumento de la inflación subyacente ante las modificaciones al IEPS y, por la otra, con la mayor inflación no subyacente en respuesta a choques de oferta de ciertos productos agropecuarios. En contraste, al irse reduciendo la variación anual de los precios de las mercancías, en combinación con el desvanecimiento de los choques de oferta referidos, la inflación general anual fue descendiendo en todas las regiones a lo largo del segundo trimestre”, detalla el Reporte sobre las economías regionales de Banxico.
Añade que en agosto continuó descendiendo en el norte y en el centro norte, pero repuntó en el centro y en el sur respecto de julio. No obstante, en agosto se situó en niveles inferiores a los del segundo trimestre en todas las regiones.
En general, el objetivo prioritario del banco central, que es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional con el apoyo de su política monetaria, está cumpliendo con su mandato constitucional.
Las excepciones
A nivel subnacional, hay cuatro estados fuera del rango de Banxico. Quintana Roo presentó la mayor inflación del país, con una tasa de 4.73% anual, consiguiendo nueve meses al hilo por encima de 4 por ciento.
La segunda entidad por encima de la meta inflacionaria fue Jalisco con una tasa de 4.50% en agosto, con la cual prolongó a ocho meses su racha fuera del rango del banco central; Yucatán completó el grupo con una variación anual de su INPC de 4.28%; con este resultado, solamente en julio (3.72%) se ubicó dentro de la meta en lo que va del 2026.
De las 28 entidades federativas que cumplieron con el mandato de Banxico, los únicos estados que trazaron una tendencia de aceleración en su inflación fueron Sonora, Morelos, Tabasco, Campeche, Michoacán, Baja California Sur, Colima e Hidalgo.
Caso especial el de Tlaxcala, que con su inflación anual de 1.22%, hiló tres meses fuera del límite inferior del rango de Banxico, que si bien protege el poder de compra de las familias, refleja debilidad en el consumo, bajo dinamismo económico y frena las inversiones por menores márgenes de ganancia.
El comportamiento
Dentro de la inflación general en el país, la subyacente continuó moderándose por segundo mes consecutivo en agosto y se mantuvo por debajo de 4.0% por igual periodo.
Al interior de este componente, las mercancías acumularon cuatro meses de desaceleración y han permanecido por debajo de 4.0% desde abril de 2026.
“En contraste, si bien los servicios registraron su tercer mes consecutivo de desaceleración, continúan mostrando una elevada persistencia inflacionaria al ubicarse significativamente por encima de 4.0%, umbral que han superado de manera ininterrumpida durante más de cuatro años. Por su parte, el componente no subyacente aumentó tras tres meses de desaceleración, como resultado de una menor contracción en los precios agropecuarios”, explica Monex.
Hacia delante, el grupo financiero indica que este comportamiento se mantiene en línea con las previsiones más recientes de Banxico, que anticipan una moderación gradual de las presiones sobre los precios y una inflación general cercana a 3.5% al cierre del 2026.
“No obstante, el banco central mantiene una postura cautelosa, debido a que el balance de riesgos para la inflación continúa sesgado al alza. Entre los principales riesgos sobresalen la persistencia de elevados precios de los energéticos, en un contexto de mayores tensiones geopolíticas en Medio Oriente, así como la elevada persistencia de la inflación de servicios, que continúa limitando la convergencia hacia la meta”, concluye.