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Crecimiento del 12.5% en exportaciones ferroviarias abre una oportunidad para el Corredor Interoceánico

Veracruz y Oaxaca movilizaron el 32% de las exportaciones marítimas de México en 2025, y el 31.4% de las importaciones señala un reporte de S&P.

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Un estudio de S&P Global, proyecta que las exportaciones mexicanas por ferrocarril crecerán 12.5% interanual en el 2026 en términos nominales, por encima de 5.3% previsto para las exportaciones marítimas. Para el periodo 2026-2031 se espera una tasa de crecimiento anual compuesta de 2.9% para el ferrocarril y de 1.4% para el sector marítimo.

Ante esto el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) es considerado como “una probable alternativa al Canal de Panamá”, que actualmente se enfrenta a desafíos relacionados con una saturación como consecuencia de los desvíos de embarcaciones de petróleo y gas en el estrecho de Ormuz, los pronósticos de sequía en Centroamérica por el fenómeno de El Niño, y las disputas sobre el control de puertos entre China y Panamá.

El CIIT es una plataforma logística multimodal que ofrece un puente terrestre entre el puerto de Coatzacoalcos, en Veracruz, y el puerto de Salina Cruz, en Oaxaca; de esta forma se conectan los océanos Atlántico y Pacífico. Pero a diferencia del Canal de Panamá, se plantea que a lo largo de la ruta se instalen corredores industriales.

En 2025, el 32.0% de las exportaciones marítimas de México salieron a través Veracruz y Oaxaca, con un valor de 33,000 millones de dólares; así mismo en su conjunto estos estados recibieron el 31.4% de las importaciones, con un valor de 75,800 millones de dólares.

A través de los Polos de Desarrollo para el Bienestar, se pretende que “las materias primas que transitan por el CIIT se utilicen en la manufactura a lo largo del corredor y posteriormente se exporten a sus destinos finales”.

En el Área de Influencia del CIIT se establecerán 14 polos para atraer e instalar industrias que se alineen con las vocaciones productivas, con acceso a incentivos fiscales, federales y estatales, lo cual se alinea con las prioridades de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum que “sigue viendo el nearshoring como su principal oportunidad para atraer inversión”.

Estas ventajas “podrían servir para impulsar el perfil de México como destino de nearshoring", en el contexto de la revisión del T-MEC, que ya está en marcha, se espera que Estados Unidos promueva un mayor valor de contenido regional en los bienes manufacturados “es probable que el CIIT resulte ser un punto de negociación útil”, señala el reporte de S&P.

Cautela

Sin embargo, advierten, una aceleración del nearshoring bajo una extensión del T-MEC “no necesariamente se traducirá en flujos de inversión considerables dirigidos al CIIT o sus proyectos asociados” debido a las plataformas manufactureras ya establecidas en el norte y centro de México, así como las limitaciones en conectividad carretera y ferroviaria con el resto del país.

Cabe recordar que en los 12 meses previos a febrero de 2026, el autotransporte concentró el 69.0% de las exportaciones mexicanas, seguido por el marítimo con 14.9%, y 9.7% por ferrocarril; dentro de las exportaciones por ferrocarril, el 85.8% se dirigió a Estados Unidos y solo el 14.2% a Canadá, lo que evidencia, “el uso muy limitado de las conexiones ferroviarias hacia Centroamérica”.

Aunque Veracruz y Oaxaca "actualmente no destacan como focos de robo y vandalismo ferroviario", el documento advierte que "esto probablemente cambiará si el volumen a través de estos estados aumenta como resultado del CIIT".

En el tramo de Oaxaca existen “riesgos muy altos de bloqueos ferroviarios” por parte de “grupos indígenas que se oponen al CIIT, así como de maestros pertenecientes a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, (CNTE), puntualiza el análisis.

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