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Retención de IVA e ISR lleva a las mipymes a abandonar el comercio electrónico
El esquema fiscal aplicado a plataformas digitales reduce la liquidez de los negocios y ya provocó que hasta 30% de los vendedores dejara de publicar sus productos.
El 44% de los vendedores encuestados considera dejar de vender en marketplaces.
El esquema de retenciones de 8% de IVA y 2.5% de ISR para las mipymes que venden a través de plataformas digitales está presionando la liquidez de los negocios y generando que algunos abandonen el comercio electrónico, lo cual podría impulsar la informalidad, advierten representantes empresariales.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), entre 15 y 30% de los negocios que vendían en línea dejaron de publicar durante el primer trimestre de 2026, después de la entrada en vigor del nuevo esquema de retención.
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Además, entre el 20 y 52% de los que permanecieron activos registraron una caída en sus ingresos respecto al año anterior. “Aquí estamos hablando de los que se sí se quedaron vendiendo en línea pero venden menos”, puntualiza Pierre Claude Blaise, director general de la AMVO.
El impacto también es en la capacidad de los negocios para utilizar recursos en su operación y crecimiento, puesto que el 77% de los vendedores reporta una afectación a su liquidez, mientras que 68% señala una menor capacidad de reinversión en inventario, personal o crecimiento.
“Para seguir creciendo en comercio electrónico necesitamos comprar más mercancía y contratar más talento, entonces al tener menos recursos no podemos sostener o acompañar el crecimiento como se debe”.
“Para seguir creciendo en comercio electrónico necesitamos comprar más mercancía y contratar más talento, entonces al tener menos recursos no podemos sostener o acompañar el crecimiento como se debe”, detalló Pierre Claude Blaise.
Ante este escenario, organizaciones empresariales plantean reducir las tasas de retención para los vendedores que operan en plataformas digitales. La propuesta es pasar de 8% a 2% en la retención de IVA y de 2.5% a 1% en ISR, con el objetivo de reducir la presión sobre el flujo de efectivo de las mipymes.
Menos liquidez, más presión para negocios
El problema adquiere mayor relevancia si se considera el tiempo que necesita un negocio para alcanzar la rentabilidad. De acuerdo con datos de la Asociación de Emprendedores de México (Asem), el periodo promedio para que una pyme sea rentable pasó de un año y medio en 2022 a dos años y cinco meses en 2025, un incremento de 57% en tres años.
Además, los datos preliminares de la Radiografía del Emprendedor 2026 muestran que las pymes que venden a través de plataformas digitales tardan en promedio 2.2 años en ser rentables.
Durante esos 2 años son empresas que están perdiendo dinero. Son empresas que la nómina, la renta, la luz la pagan de su bolsa, no de las utilidades. Aplicarles una retención del 10.5% sobre su ingreso bruto en este momento no es recaudar impuestos que deben, es retirarles el oxígeno justo cuando más lo necesita”, dijo Juan Carlos Cante, presidente de la Asem.
La preocupación del sector es que una retención aplicada sobre los ingresos brutos tenga un efecto mayor en negocios que todavía están construyendo su margen y necesitan reinvertir para crecer.
A esto se suma la dificultad para recuperar los saldos a favor, debido a que sólo tres de cada 100 vendedores han declarado haber obtenido la devolución de los impuestos retenidos, con un tiempo promedio de entre cuatro y seis meses, de acuerdo con la AMVO.
Además, 44% de los vendedores encuestados considera dejar de vender en marketplaces, lo que refleja que el impacto no se limita a una menor rentabilidad, sino que puede modificar la decisión de permanecer en el comercio electrónico.
Juan Carlos Cante puntualizó que esta falta de liquidez y tiempo para ser rentable no se le puede atribuir a una sola causa, “pero lo que sí estamos observando es que los vendedores identifican de forma consistente el mismo factor como el principal, que es este nuevo esquema de retención”.
El riesgo de desincentivar la formalidad
Para los representantes empresariales, el efecto de las retenciones puede ir más allá de que los emprendedores dejen de vender en las plataformas, puede migrar a la informalidad, porque cumplir con las obligaciones fiscales puede representar un costo elevado para los negocios
Claudia Ramirez Del Palacio, presidenta ejecutiva de Canirac Nacional, señaló que la informalidad dentro de la industria restaurantera alcanza aproximadamente el 71% y advirtió que aumentar los costos asociados al cumplimiento puede generar incentivos contrarios a la incorporación y permanencia en el sistema formal.
Si cumplir se vuelve cada vez más complejo y costoso, corremos el riesgo de generar un incentivo equivocado, que quienes hoy son formales dejen de encontrar ventajas en permanecer dentro del sistema y que quienes operan en la informalidad no tengan razones suficientes para incorporarse”.
De hecho, los especialistas concuerdan en que la informalidad no siempre nace de la intención de evadir, muchas veces es la consecuencia de una persona que hizo cuentas y que concluyó que formalizarse era demasiado complicado o costoso para el tamaño de su negocio.
“Creemos que las políticas públicas deben de incentivar a las empresas a mantenerse formales y al mismo tiempo facilitar que más negocios migren hacia la formalidad”.
Porque el mejor contribuyente en México es una empresa que sobrevive, que crece y paga impuestos por décadas, puesto que una empresa que cierra en el segundo año no paga nada y nunca lo hará.