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El Empresario

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¿Liderar o controlar? Las señales de que un gerente está cayendo en el micromanagement

La supervisión excesiva no compromete mejores resultados, sino la pérdida de autonomía. 

El micromanagement implica la supervisión excesiva por parte de los jefesFoto: Shutterstock

El micromanagement o supervisión excesiva ocurre cuando un jefe interviene constantemente en los procesos y decisiones de su equipo. Aunque algunos gerentes consideran que esta práctica mejora el rendimiento, suele tener efectos negativos en el desempeño y autonomía de los colaboradores.

En ocasiones, suele confundirse la gestión con el micromanagement; sin embargo, se tratan de prácticas distintas. Nora Taboada, fundadora de AFE Liderazgo Consciente, menciona que gestionar no significa controlar cada movimiento en el equipo.

Controlar implica que el jefe quiere saber cómo se realiza cada tarea, estar presente en todos los procesos e intervenir en decisiones que el equipo podría tomar de manera autónoma.

En cambio, gestionar es establecer prioridades, definir responsabilidades y determinar qué decisiones puede tomar el equipo de manera autónoma.

El líder no desaparece cuando está gestionando; da dirección, acompaña, remueve obstáculos, pero no necesita apropiarse o controlar directamente el trabajo de los demás”.

Señales de micromanagement 

En ocasiones, los gerentes pueden caer en el micromanagement sin darse cuenta. Esto puede ocurrir por la presión de mostrar buenos resultados, que a su vez puede imponer el jefe del gerente; por falta de capacitación o desarrollarse en un entorno laboral donde la supervisión excesiva se ve como una práctica positiva, de acuerdo con Runa HR.

Te compartimos algunas señales de micromanagement:

  1. Estar involucrado en todas las decisiones: Buscar intervenir en todas las decisiones, incluso en las más pequeñas, puede ser una señal de supervisión excesiva. “Tiene que tener muy claro de qué está a cargo él, en qué nivel está y qué cosas no puede delegar, pero también tiene que tener muy claro qué cosas sí”, señala Nora Taboada.
  2. Dependencia en el equipo: Cuando un equipo es supervisado constantemente, pierde autonomía e iniciativa. Esto puede identificarse cuando los colaboradores piden permiso o aprobación constantemente. 
  3. Los procesos se retrasan: Una de las razones por las que surge el micromanagement es la idea de que las tareas deben realizarse de la misma manera en que las ejecuta el gerente. Esto ocasiona cuellos de botella y, por ende, afecta la productividad.

Nora Taboada hace énfasis en que el nivel de supervisión debe depender del grado de experiencia y autonomía del equipo.

Si la gente es muy nueva o no ha hecho eso antes, el líder va acompañando y dando dirección. Pero no es lo mismo que micromanagement”.

¿Cómo dejar de hacer micromanagement

Cuando el micromanagement persiste, se pierde la autonomía, disminuye la creatividad y aumenta el temor a equivocarse.

Para evitarlo, los gerentes necesitan desarrollar habilidades de delegación y aprender a confiar en las capacidades de su equipo, de acuerdo con Runa HR.

En tanto, Nora Taboada menciona que para comenzar a delegar, se pueden hacer reuniones de seguimiento, en las que establezcan fechas de revisión e informe de avances. Esto evita la vigilancia constante y se convierte en compromiso.

Además, es importante tomar en cuenta que no todos requieren el mismo nivel de supervisión. Por ello, los gerentes requieren evaluar a su equipo para conocer el tipo de acompañamiento necesitan.

“El liderazgo efectivo es lograr un equilibrio donde la gente sienta la suficiente cercanía para sentirse apoyada, pero la suficiente libertad y autonomía para desarrollar su potencial”.

Periodista de la sección El Empresario. Especializada en temas de emprendimiento, pymes, management, cultura laboral y crecimiento empresarial.

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