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El problema que enfrentan los jubilados al dejar su empleo
Uno de cada tres personas no se adapta a dejar de trabajar y puede padecer síndrome del jubilado, que se caracteriza por insomnio, trastornos digestivos, problemas cardiovasculares, reducción del deseo sexual e hipertensión.
Una de las etapas más importantes para las personas es la jubilación, el momento en que después de tantos años de trabajo, podrán descansar y disfrutar de tantas cosas que antes no podían hacer por falta de tiempo; sin embargo, aunque es un buen momento, puede convertirse en algo estresante y que incluso causa problemas de salud.
Se estima que al menos una de cada tres personas jubiladas tiene problemas para adaptarse a la falta de actividad laboral, lo que puede derivar en el conocido síndrome del jubilado, cuyas principales características son: insomnio, trastornos digestivos, problemas cardiovasculares, reducción del deseo sexual e hipertensión.
María de los Ángeles Aguilera Velasco, investigadora del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara, explicó que además de los síntomas mencionados, las personas que dejan de laborar después de varios años también incluye estrés, ansiedad, pesimismo, depresión, propensión al alcoholismo y alteraciones sociales como la pérdida de relaciones, soledad, dependencia y violencia doméstica, mencionó la académica.
La especialista y coautora del libro “Mirar y reflexionar la jubilación. Recomendaciones de películas para fomentar la vivencia del ocio”, advirtió que si no se toman las medidas necesarias para evitar los problemas de adaptación, existe un importante impacto de la calidad de vida de los jubilados como consecuencia de mantenerse aislados y no encontrar sentido a su existencia.
Agregó que es adecuado el descanso para este sector de la población, pero no todo el tiempo porque la inactividad los hará sentir poco productivos.
Destacó que es brusco el cambio, ya que los jubilados necesitan reorientar su vida, establecer una nueva rutina, volver a sentirse útiles y productivos, hacer las actividades que les agradan y estar saludables o mantener bajo control enfermedades crónico–degenerativas como hipertensión o diabetes.
El tiempo que antes invertían en trabajar puede ser tiempo de ocio, que implica actividades lúdicas como asistir al cine, a espectáculos, a galerías de arte y museos, y les permite a las personas jubiladas afrontar con optimismo su situación actual.
Para la experta universitaria, el séptimo arte es una opción para ayudar a los jubilados en su proceso de adaptación, encauzamiento del ocio y el diseño de un nuevo proyecto de vida.
Aguilera Velasco, junto con los doctores Rubén Soltero Avelar, Martín Acosta Fernández, Sergio Adalberto Franco Chávez y Blanca Elizabeth Pozos Radillo, académicos del CUCS, escribieron el libro "Mirar y reflexionar la jubilación", después de una amplia investigación.
La edición contiene sinopsis y reseñas de 57 películas e incluye recomendaciones sobre su utilidad. Por ejemplo, se mencionan los filmes “El camino”, y “Grandes amigos”; mientras que para aquellos que están en periodo de prejubilación, lapso donde las personas piensan en la jubilación y fantasean sobre el futuro y no viven el presente, recomiendan “Vivir”, “Amor a la carta”, “Antes del invierno”, “Destino anunciado” y “Si Dios quiere”.
Los filmes están clasificados en 10 temas, que incluyen también películas sobre personas que carecen de seguridad social y otras sobre el final de la jubilación, cuando dependen de un tercero para sobrevivir.
Aguilera Velasco destacó que la selección se hizo pensando en dar a los jubilados la oportunidad de mirar escenas sobre personas de su condición en diferentes partes del mundo.
A través de los filmes pueden darse cuenta de que un hombre jubilado de Suecia, por ejemplo, no difiere mucho de un tapatío; pueden verse reflejados en los protagonistas y reflexionar sobre su propia vida, sus problemas y lo que desean hacer”, detalló.