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Más del 60% de las quejas laborales en el MLRR se concentran en la industria automotriz
La industria automotriz concentra el 62.5% de las quejas presentadas contra México bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del T-MEC, por lo que el sector será uno de los temas clave durante la renegociación del tratado comercial.
Alex Covarrubias afirma que cerca del 90% de los casos presentados bajo el MLRR del T-MEC se relacionan con la industria automotriz.
La industria automotriz mexicana representa más de la mitad de las quejas presentadas bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (MLRR) del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Hasta enero de 2026, según el Departamento de Trabajo de Estados Unidos y del Instituto Baker, el 61% de los casos correspondía a plantas automotrices y de autopartes.
Entre enero y julio de este año se añadieron tres quejas más, lo cual provocó que el porcentaje de quejas relacionadas con el sector se elevara a 62.5 por ciento. De los 48 casos registrados hasta la primera quincena de julio, 30 relacionaban a empresas con actividades fundamentales dentro de la industria automotriz.
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No obstante, Alex Covarrubias, coordinador de la Red Innovación y Trabajo en la Industria Automotriz Mexicana (RedItiam), deja ver que el porcentaje puede aumentar si se consideran a otros sectores que se relacionan con esta industria.
“Si se considerara la enorme cantidad de empresas que existen en el sector automotriz, ha sido el más señalado. Cerca del 90% de los casos presentados bajo este mecanismo se relacionan con esta industria”, afirma.
Industria automotriz en México, epicentro de quejas laborales
La concentración de quejas no es casualidad pues el MLRR ha puesto especial atención a este sector debido a que es donde se detectó que el control de sindicatos corporativos permitía mantener salarios bajos, creando una “ventaja competitiva” basada en la precariedad, revela el análisis Industria automotriz y estrategias de consolidación, publicado por El Colegio de San Luis.
Al respecto, Angela Angón Martínez, abogada laboralista experta en derecho colectivo, coincide en que las quejas responden no solo a violaciones de derechos, sino también a la exposición internacional que tiene el sector y la dependencia que hay en torno a las exportaciones.
“La industria automotriz está bajo un mayor escrutinio debido al Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y a su dependencia de las exportaciones, eso ha provocado que las empresas sean más cuidadosas a diferencia de, por ejemplo, el sector agrícola, donde hay incluso más violaciones de derechos laborales”, señala.
Por su parte, Andrea Medrisself Mendoza Pérez, secretaria general adjunta en la Federación Obrera Nacionalista, calcula que la mayoría de las quejas tienen su origen en la injerencia patronal hacia los sindicatos, una práctica que describe como común previo a la reforma de 2019.
"Existe un patrón muy claro y la mayoría de los casos corresponden a injerencia patronal. De los 48 casos presentados, alrededor de 35 tienen ese origen, esto refleja parte de la cultura laboral que existía en México antes de la reforma”, explica.
Reconoce que los empleadores estaban acostumbrados a decidir con qué sindicato firmar un contrato colectivo y cuál sería el papel de la organización sindical dentro de la empresa, pero con las nuevas reglas el esquema cambió.
Lo cierto es que en medio de la revisión del T-MEC, el capítulo laboral enfocado en la industria automotriz será un punto de atención para los socios comerciales. Alex Covarrubias reconoce que el sector será uno de los primeros temas que se pongan sobre la mesa por el impacto que tiene.
Industria automotriz, punto de interés en renegociación del T-MEC
“El crecimiento de la industria en México comenzó a verse como una de las causas de la pérdida de inversiones en Estados Unidos. La narrativa fue que las plantas que llegan son plantas que dejan de instalarse en Estados Unidos, por lo que también se pierden empleos”, señala el experto.
Menciona que en Canadá y Estados Unidos la tasa de empleo en el sector automotriz se invirtió, mientras que en México alcanzó alrededor de 1.2 millones de puestos más debido principalmente a los salarios que se pagan en el país, un fenómeno que describe como dumping social.
De esta forma, considera que México llega a las discusiones del T-MEC en un marco complejo con problemas, intereses y cuestiones legales que se asocian a la inseguridad y que dejan al país sin cartas.
“La percepción desde Estados Unidos es que en México se siguen violando los derechos laborales y que los salarios continúan siendo insuficientes. Como especialista cercano a la industria puedo decir que es cierto. México se ha ido quedando sin cartas de negociación, mientras que Estados Unidos, y en menor medida Canadá, han fortalecido las suyas”, menciona.
No obstante, Andrea Medrisself Mendoza Pérez argumenta que el mecanismo también ha generado un “daño reputacional” que ha obligado a las empresas a implementar programas de compliance laboral por temor a ser señalados, lo que ha elevado la atención a los derechos colectivos para prevenir conflictos.
Aunque los expertos coinciden en que las condiciones laborales en el sector automotriz han mejorado, esto ha sido casi exclusivamente en empresas donde se activó el Mecanismo Laboral. Covarrubias, ejemplifica que, tan solo en las plantas donde operó el MLRR, los incrementos salariales fueron de entre el 50% y el 100 por ciento.