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Zonas arqueológicas y museos de Campeche regresan a su horario habitual
Tras la vuelta de esta entidad al semáforo epidemiológico en verde, el INAH regulariza los horarios de visita a partir de esta semana con aforo limitado y medidas sanitarias.
Luego de que el estado de Campeche anunció el regreso al semáforo epidemiológico en color verde, que se mantuvo por cuatro meses, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), regulariza a partir de esta semana los horarios de visita a las siete zonas arqueológicas y cuatro museos administrados por la institución en esa entidad, bajo medidas sanitarias y con aforos limitados.
Aunque Campeche fue la primera entidad del sureste del país en reabrir, en 2020, sus sitios arqueológicos con un horario de lunes a viernes, de 9:00 de la mañana a 3:00 de la tarde, a partir de este 22 de marzo, las zonas arqueológicas de Hormiguero, Xpujil, Dzibilnocac, Balamkú, Hochob, Edzná y Calakmul comenzaron a abrir sus puertas al público de lunes a domingo, de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Asimismo, desde este martes 23 de marzo, los cuatro museos que administra el Centro INAH Campeche abren en su horario habitual: Museo de Arqueología Maya, Fuerte de San Miguel, y Museo de Arquitectura Maya, Nuestra Señora de la Soledad, de las 8:30 de la mañana a 5:30 de la tarde; y el Museo de Arqueología Subacuática, Fuerte de San José el Alto, y Museo de Arqueología Maya del Camino Real de Hecelchakán, de las 8:00 de la mañana a la 5:00 de la tarde.
El aforo máximo diario seguirá siendo de 30%, y continuarán aplicándose las medidas sanitarias preventivas en estos recintos: uso obligatorio de cubrebocas, aplicación de alcohol gel y tapete sanitizante.
Las autoridades del INAH piden a los visitantes abstenerse de asistir si presentan algún síntoma o malestar relacionado con Covid-19 u otro que ponga en riesgo su salud.
La apertura de los sitios arqueológicos y museos contribuirá a reactivar la vida cultural y la dinámica económica de Campeche, misma que, en buena medida, depende del turismo y la cultura, pero siempre priorizando la salud de los visitantes y de los trabajadores, sostuvo el INAH.