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Arte e Ideas

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Patrimonio prehispánico y colonial recupera esplendor

Especialistas del INAH trabajaron en la restauración de gran cantidad de bienes muebles e inmuebles localizados en diversos puntos del territorio mexicano.

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH- Conaculta) lograron devolverle su esplendor a un vasto patrimonio de bienes muebles e inmuebles de las épocas prehispánica y colonial, localizados tanto en interiores como en espacios abiertos distribuidos a lo largo del territorio mexicano.

Uno de los trabajos que comenzó el año de manera exitosa fue la restauración del Retablo del Templo de la Asunción, en Santa María Acapulco, San Luis Potosí, que se dañó tras la caída de un rayo. La obra novohispana de mediados del siglo XVIII consta de dos lienzos: el principal, que muestra las apariciones de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego, y otro con la representación de San Francisco de Asís arrodillado ante la aparición de Jesús.

La restauración del retablo se sumó a la rehabilitación estructural de la edificación religiosa, en la que se restituyeron ventanas y puertas con madera de mezquite, se colocaron pisos, se repusieron los altares y el techo de dos aguas, singular por su sobrecubierta de palma. También se restauró la pintura mural que decora los interiores y la fachada, y se colocó un pararrayos externo para prevenir siniestros.

Otro de los trabajos sobresalientes fue la recuperación de los murales de la antigua finca de La Moreña, en la Barca, Jalisco, plasmados entre 1855 y 1857. De autor anónimo, el conjunto pictórico mostraba graves problemas de conservación por humedad.

Se compone de 12 escenas en una superficie de 500 metros cuadrados, restaurados por el maestro Sergio Montero, de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM). Los murales reproducen escenas costumbristas de las litografías de Casimiro Castro, incluidas en el libro México y sus alrededores.

Después de dos años de labor, en la Zona Arqueológica de Teotihuacan se concluyó la restauración de los murales prehispánicos del Palacio de Tetitla. Se trata de pinturas elaboradas entre los años 600 y 700 d.C., entre las que destacan las conocidas como Las Águilas, Diosas verdes, Caballero Jaguar, Jaguares anaranjados, Manos, Vírgulas con gotas, Aves con conchas y Los Buzos.

Los trabajos coordinados por el especialista Jaime Cama, de la ENCRyM, no sólo incluyeron el rescate de las obras pictóricas de más de mil 300 años de antigüedad, sino también del conjunto arquitectónico, el cual se atendió de manera integral para contrarrestar problemas de conservación que se habían detectado.

Otra las piezas intervenidas en este 2010 fue el Cristo de pasta de caña del Ex Convento de San Diego Churubusco, que tras ser restaurado se exhibe de nueva cuenta y después de 30 años en la Antesacristía del conjunto religioso, hoy sede del Museo Nacional de las Intervenciones.

La obra sacra fue elaborada en el siglo XVI y refleja el sincretismo de las culturas española e indígena, al combinar la estética prehispánica con la simbología católica. Un hecho curioso durante el proceso de restauración, fue el hallazgo en el interior del crucifijo de tres fragmentos de códices coloniales, posiblemente utilizados como material de relleno para la elaboración de la escultura, toda vez que no presentan información precisa, sólo elementos aislados, mismos que fueron sometidos a un proceso de conservación y ahora forman parte del archivo documental del recinto.

Hacia el segundo semestre del año, la pintura mural prehispánica de la Zona Arqueológica de El Tajín, Veracruz, con una antigüedad de alrededor de mil años, recuperó su colorido e iconografía para ser nuevamente mostrada al público.

Tras casi tres años de restauración, a cargo de especialistas de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del INAH, los murales con una extensión de 30 metros lineales ubicados en el interior del Edificio I, en el área conocida como Tajín Chico, quedaron limpios de sales que impedían su visibilidad.

Uno de los proyectos prioritarios del INAH es la puesta en valor de la Fortaleza de San Juan Ulúa, en el puerto de Veracruz, de la cual este año se concluyó su primera etapa de restauración, que consistió en el reforzamiento de los cimientos del fuerte y la recuperación de la cubierta y del patio de la Casa del Gobernador.

También se instaló una techumbre de madera y acero tratado, en sustitución del hormigón armado que estaba deteriorado por oxidación, y se rehabilitaron los garitones de San Crispín.

Así mismo, se reemplazó el puente de acceso que estaba dañado, por otro de madera laminada de cedro rojo. Las labores que se realizan tienden a recuperar el carácter original de los espacios abiertos, que definen el espíritu o personalidad del monumento.

En Puebla, el INAH y la UNESCO devolvieron su esplendor a los murales de la Casa del Deán, que fueron plasmados en el siglo XVI con la ayuda de tlacuilcos (artistas indígenas). Se trata de obras de gran relevancia histórica y plástica, porque constituyen un ejemplo único de la estética que se dio durante la transición de la época prehispánica a la colonial.

Después de casi un año de trabajos de restauración, a cargo de la Coordinación Nacional de Conservación del INAH, se eliminaron las alteraciones que presentaban y que afectaban su estabilidad y cualidades artísticas.

Mientras que en Campeche, a través del Proyecto de Conservación de Colecciones, y del Programa de Empleo Temporal que impulsan el INAH y la Secretaría de Desarrollo Social, se dio mantenimiento a casi un centenar de cañones del siglo XVIII, que se distribuyen en fuertes, plazas públicas y museos de esa ciudad.

Las labores, que contaron con la participación entusiasta de estudiantes y amas de casa, se realizaron mediante un método de conservación basado en el uso de ácido tánico, el cual se desacelera el proceso de corrosión de los objetos de hierro en contacto con la humedad. De esta manera se atendieron 70 cañones, 45 balas de cañón y un ancla, a través de trabajos coordinados por el Centro INAH-Campeche.

Para finalizar el año, hace unas semanas en la primera sección del Bosque de Chapultepec, se reabrieron los Baños de Moctezuma, luego de culminarse los trabajos de rehabilitación de este sitio prehispánico, en los que se invirtieron tres millones de pesos, aportados por el INAH, Sector y el GDF, a través del Fideicomiso Probosque de Chapultepec.

El monumento histórico fue construido en el siglo XV por Nezahualcóyotl, durante el reinado de Moctezuma Ilhuicamina, y era utilizado por tlatoanis mexicas como sitio de placer, para la crianza de los peces exóticos, así como para almacenar agua de los manantiales que emergían del Cerro del Chapulín.

Los trabajos de restauración y rehabilitación fueron realizados a través de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del INAH, que acondicionó el lugar para abrirlo otra vez al público e integrarlo al paisaje cultural e histórico del Bosque de Chapultepec.

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