Lectura 3:00 min
Gobierno mexicano inicia programa de supercómputo con foco en meteorología
El arranque forma parte de una estrategia más amplia que incluye construir la supercomputadora nacional Coatlicue, con una inversión de 6,000 millones de pesos y capacidad de 314 petaflops.

Barcelona Supercomputing Center
El gobierno mexicano puso en marcha el Programa Mexicano de Supercómputo con un arranque concentrado en meteorología y climatología, una decisión que coloca a los pronósticos, las alertas tempranas y el análisis de eventos extremos como la primera aplicación operativa de la nueva estrategia federal de cómputo avanzado.
La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) informó que el programa inició este 25 de marzo en colaboración con investigadores del Barcelona Supercomputing Center, en España, mediante la apertura de un protocolo de investigación orientado a mejorar la información y la predicción meteorológica en el país.
El arranque ocurre cuatro meses después de que el gobierno federal delineó públicamente una ruta más amplia para desarrollar una infraestructura mexicana de supercómputo. En noviembre de 2025, funcionarios de la ATDT adelantaron que México construiría una nueva supercomputadora nacional y que, mientras esa infraestructura se levantaba, el país utilizaría desde el Barcelona Supercomputing Center, la capacidad ya instalada para comenzar proyectos prioritarios vinculados con clima, agricultura, aduanas, SAT e inteligencia artificial.
La fase que empezó esta semana confirma que la meteorología quedó al frente de esa hoja de ruta. De acuerdo con el comunicado, México cuenta con una red amplia de estaciones meteorológicas y climáticas con información histórica desde 1950, aunque la distribución de esos datos no es uniforme.
El nuevo protocolo busca elevar la resolución espacial y temporal de esa información para su incorporación en modelos de pronóstico y en análisis de fenómenos extremos, un punto relevante para un país expuesto cada año a ciclones, sequías, lluvias intensas y olas de calor.
La pieza tecnológica que habilita esta primera etapa es MareNostrum 5, la supercomputadora del centro catalán. Según la ATDT, esta infraestructura permitirá a México procesar millones de datos climáticos en poco tiempo y reducir a horas análisis que hoy pueden tomar semanas.
En noviembre, el propio BSC había sido presentado por funcionarios mexicanos como la base temporal para iniciar proyectos urgentes mientras el país avanza hacia una plataforma propia de mayor escala.
Coatlicue
Ese movimiento funciona también como antesala de Coatlicue, nombre que el gobierno asignó a la futura supercomputadora mexicana. Coatlicue requerirá una inversión de 6,000 millones de pesos, será el nodo central del Clúster Nacional de Supercómputo y tendrá un plazo de construcción de 24 meses. La meta oficial es que se convierta en la supercomputadora pública más poderosa de América Latina y que procese 314 petaflops, equivalentes a 314,000 billones de operaciones por segundo.
De acuerdo con la ATDT, una unidad de análisis del Servicio Meteorológico Nacional de la Conagua trabajará en las instalaciones del BSC bajo coordinación de la ATDT y la SECIHTI. Esta colaboración servirá para fortalecer el talento humano y la infraestructura, con miras a la construcción de Coatlicue en el corto plazo.
El programa mexicano de supercómputo dejó la etapa de anuncio y entró en operación con una aplicación concreta, la meteorología. La decisión permite empezar por un servicio público de alto impacto, con resultados utilizables en gestión de riesgos, planeación territorial y políticas públicas.
El comunicado establece que la información generada será pública y gratuita, de forma que pueda ser utilizada por dependencias, universidades y centros de investigación.

