El desempeño de una Oferta Publica Inicial está inversamente relacionado con el nivel de tonterías escritas en la declaración de objetivos que una empresa presenta ante la SEC. La correlación es original de Scott Galloway, profesor de la Universidad de Nueva York Stern, y muestra las consecuencias que tiene inflar las expectativas de los inversionistas con frases como la de WeWork en el resumen de su prospecto ante el regulador financiero de Estados Unidos: “Nuestra misión es elevar la conciencia del mundo”.

El Yogabbable Index, una creación de Galloway y su compañía Section4, vincula el nivel de tonterías (bullshit en el original en inglés) que empresas como WeWork, Uber, Snapchat, Dropbox pero también como Google, Zoom y Facebook han expresado en sus declaraciones de objetivos ante la SEC con el desempeño de la acción de estas empresas durante el año después de salir a Bolsa. La evaluación de las declaraciones de objetivos es cualitativa y corresponde únicamente a Galloway y a su compañía, por lo que no se trata de un indicador muy confiable.

Entre las compañías que declararon menos tonterías ante el regulador estadounidense y cuya acción ha mantenido un desempeño destacado en el mercado bursátil están el gigante tecnológico Google y la compañía de comunicaciones en la nube Zoom. En el otro extremo, es decir quienes expusieron muchas tonterías ante la Comisión de Bolsa y Valores estadounidense (SEC, por sus siglas en inglés) y que no han visto un buen comportamiento en sus acciones se encuentran Uber, Dropbox, Snapchat y Peloton.         

Aunque al final la salida a Bolsa de WeWork se malogró y la compañía no pudo entrar en el Yogababble Index, esta idea parece haber surgido de la mala racha que han tenido estas compañías,  que en este año no han podido cumplir lo que se esperaba de ellas después o en este caso, en su camino, a hacerse públicas, la mayoría en el mercado accionario de Nueva York.

 

Después de las salidas de Uber y Softbank, la OPI de WeWork se vio frustrada poco tiempo después de que su fundador y ahora ex director Adam Neumann dimitiera a su cargo. Para Ángel Amancio, analista independiente de Bull & Bear, WeWork ha tenido problemas en su dirección y si bien se preveía que sus planes eran a largo plazo, actualmente la empresa está endeudada y lleva la retirada de su oferta publica a cuestas. “Los problemas financieros que tiene WeWork es lo que ha desanimado a los inversionistas”, dijo Amancio en entrevista.

Softbank se contagia 

Hay un común denominador entre varias de las empresas incluidas por Galloway en su índice, además de WeWork. Se trata de Softbank, el conglomerado japonés cuyo fundador y director Masayoshi Son levantó a través de su fondo Visión tanto con recursos propios como de otras fuentes, una inversión de 98,600 millones de dólares para destinarla a compañías como Uber, Oyo, Slack, Compass o la china Didi.      

De acuerdo con Angel Amancio, Softbank también se ha contagiado por el fenómeno de WeWork, en la que el fondo invirtió 10,000 millones de dólares cuando la compañía había sido valorada por 47,000 millones, mientras que su valuación poco antes de cancelar su salida a Bolsa era de entre 10,000 y 12,000 millones de dólares. 

“Este entorno no ayuda, porque los mercados están escépticos y no quieren que pase algo como lo que sucedió a principios de siglo con las punto com. Los mercados están viendo que Softbank está yendo por empresas que caen en este círculo vicioso”, dijo Amancio y auguró que al corporativo de origen japonés le costará mucho trabajo recaudar los 108,000 millones de dólares para lanzar su segundo fondo Vision II, anunciado en julio pasado. 

El analista puso como ejemplo a Uber, cuya acción desde su salida en mayo pasado, cuando se cotizó en 42.94 dólares por papel, “ya rebasó la barrera de los 30 dólares hacia abajo”. 

Aunque Softbank ha anunciado también inversiones en empresas de América Latina como la colombiana Rappi y la mexicana Clip, Amancio no ve que estas compañías puedan resultar afectadas por el desempeño de WeWork y las acciones de su principal respaldo económico Softbank.

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