Iztia Gislhaine Kramsky Díaz estudió Derecho. Al salir de la universidad, el despacho donde realizaba sus prácticas profesionales le ofreció contratarla como abogada, con un horario de 8 de la mañana a 4 de la tarde, de lunes a sábado  y con un sueldo de 3,800 pesos mensuales. Hacía un año que Itzia había comenzado a vender a través del marketplace Mercado Libre artesanías de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, de donde es originaria y en donde actualmente opera su empresa Chiapas Mágico, la cual en aquellas primeras etapas, cuando ni siquiera tenía nombre, le llegó a generar ingresos mensuales que casi duplicaban el salario que habría tenido que aceptar como profesionista. 

Itzia y su empresa de joyería y ropa artesanales Chiapas Mágico fueron las ganadoras nacionales de Historias que inspiran, un concurso organizado por Mercado Libre en colaboración con Endeavor que busca reconocer a aquellos emprendimientos que se han destacado por hacer del comercio electrónico una herramienta central de su estrategia de negocio. Es el tercer año en el que se realiza esta competencia, cuya final en América Latina ocurrirá el próximo 2 de octubre y en la que participarán, además de México, los emprendedores que ganaron las ediciones nacionales de Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Colombia y Chile.

Los 10,000 dólares a los que se hizo acreedora por ganar el concurso en México los utilizará para acondicionar la casa que su abuelo le dejó para que funcione como un almacén eficiente para sus mercancías y ahora contará su historia en Argentina, en donde también podrá conseguir otros . La emprendedora planea en el futuro abrir un taller en el que los artesanos y artesanas chiapanecos que fabrican las artesanías que venden tengan todas las herramientas que necesitan y un espacio cómodo en donde trabajar y en el que pueda exhibir artesanías de diferentes regiones del país.

Itzia afirmó durante la presentación de su negocio ante el jurado del concurso que es gracias a las familias de artesanos de municipios chiapanecos como Simojovel, en donde se extrae el ámbar con el que se fabrica la joyería que vende a través de Mercado Libre, que ha podido satisfacer la demanda que ahora tiene su empresa. Pasó de trabajar con cinco familias hace más de 10 años a establecer conexiones con algunas decenas de hogares de artesanos en varias localidades de su estado natal. En 2016, su facturación en el marketplace fue de 14,235 pesos y para el 2017, alcanzó ingresos por 193,327 pesos, un crecimiento de más de 1,000% año contra año y en lo que va del 2018, ha vendido productos por más de 115,000 pesos.

Los vestidos y blusas bordados y las piezas de joyería con plata y ámbar que Itzia vende han salido de México para llegar a otros países como Argentina. Actualmente cuenta con un inventario superior a las 2,000 artesanías, que van desde pequeñas pulseras de ámbar por 70 pesos hasta grandes collares de ámbar rojo que pueden llegar a costar 40,000 pesos. Su mayor venta la alcanzó en febrero de este 2018, cuando concretó una transacción por alrededor de 16,000 pesos en una sola compra. Sumado a estos resultados, la generosidad no la abandona.   

“Yo no vendo en mi ciudad. Ese es el mercado de los artesanos y no el mío. El mío es el que he encontrado en el comercio electrónico”, dijo la ganadora.

Historias que inspiran

Mercado Libre lanzó una convocatoria entre los vendedores que usan su plataforma para que contaran la historia de cómo habían hecho que el comercio electrónico fuera un punto de inflexión en el desarrollo de sus negocios. En México, la compañía de origen argentino recibió alrededor de 700 historias y en todo América Latina, más de 2,500.

De ahí, un grupo de miembros de la empresa tanto a nivel local como corporativo eligieron las mejores historias de cada país y entre estas se encuentra la historia de Itzia, pero también la de otros cuatro mexicanos.

Jorge Iván Montenegro y su empresa Massai elaboran bolsos artesanales fabricados por 200 internos de prisiones mexicanas. Yesenia Torres pudo recuperarse de un momento complicado en su vida gracias a que invirtió 20,000 pesos para vender celulares a través de Mercado Libre. Rolando Ramírez tuvo que volcar su comercio físico a las plataformas digitales después del terremoto del 19 de septiembre del 2017 con lo que su facturación anual se triplicó. Víctor Yris desarrolló un sistema de hidroponia hace cinco años, cuando se encontraba sin empleo y en una dura situación familiar, y lo sigue vendiendo en Mercado Libre junto a otros 400 productos que fomentan la agricultura sustentable.

Estas son las cuatro historias, además de la de Itzia, que escuchó el jurado de Historias que inspiran, integrado por Christian León, director de Mercado Pago México, Luis Perera, director de Mercado Envíos México, César Fragoso López, jefe de la Unidad de Desarrollo Sectorial de ProMéxico, Luz María Ávila, directora de Marketing de Mercado Libre México y Daniel Apiquian, representante de Endevavor y especialista de inversión de Angel Ventures.

Dos emprendimientos mexicanos han resultado vencedores en las ediciones anteriores de este concurso a nivel región. Ángeles Lozano, de Bajío Fashion, una empresa de productos de piel que salvó a varios talleres que trabajaban este material en Guanajuato de ir a la quiebra ganó en 2016, y Óscar García Torres, de la Cháchara, una importadora de todo tipo de productos que vende a través de Mercado Libre, en donde su primera venta fue la del único artículo de valor que tenía: una calculadora por la que recibió lo que habría obtenido con un día de trabajo.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx