Una de las competiciones más atractivas para Nike se convirtió en una de las más polémicas debido a una falla fatal.

El mes pasado, Nike lanzó al mercado unos tenis cuyas agujetas funcionan sin la necesidad de hacerles el típico nudo con la mano. ¿Recuerdan a Marty McFly en la película Back to the Future Part II

Los tenis Nike Adapt BB, cuyo costo es 350 dólares, se conectan de manera inalámbrica a una aplicación telefónica para ajustar y aflojar las agujetas (en realidad ya no tienen).

Después de ver cumplido el sueño de la película realizada en 1989, Nike se encontró con la realidad del 2019: la actualización de la aplicación provocó el mal funcionamiento en el modelo Adapt BB de los tenis Nike. 

La falla de la aplicación no expone a Nike a una vergüenza descomunal, lo que sí demuestra es que, cuando algo se conecta a internet, realmente no lo controlas.

Mike, un auténtico fan de los tenis, me dijo que sus Nike Adapt BB de repente le dejaron de servir como zapatos debido a que la actualización de la aplicación a través de Android dañó “el motor” de los mismos, por lo que ya no pudo ajustar (las agujetas electrónicas), incluso aunque lo intentara hacerlo de manera manual. 

“Todo esto es surrealista”, expresó Mike, quien habló conmigo bajo la condición de que no citara su apellido porque se dedica al negocio de la venta de zapatos. Nike le dijo a Mike que sus tenis no tenían compostura, por lo que sería necesario remplazarlos. Él decidió que lo mejor sería que le regresaran su dinero. 

Muchos de los fabricantes de productos de Internet de las Cosas tratan a sus clientes como conejillos de indias mostrando claramente una falta de responsabilidad para actuar de forma debida.

Nike informó que el problema de la aplicación afectó a un pequeño número de clientes, aunque la calificación que los usuarios le asignan a dicha aplicación, en la tienda Play de Google, es de 2.4 estrellas.

Millones de cosas conectadas

El mundo tendrá cerca de 19,000 millones de cosas conectadas para el 2020, el triple del que existió en el 2016, según un estudio de la compañía de investigación de mercados Gartner.

“La ley en torno a internet de las cosas se está desarrollando”, comentó Justin Brookman,  exfuncionario de la Comisión Federal de Comercio y actualmente administra la política de privacidad y tecnología para Consumer Reports. “Realmente no sabemos cuáles son las obligaciones para un fabricante que se dedica a producir productos del internet de las cosas”, agrega.

Bajo este salvaje panorama, los tenis imperfectos de Nike parecen un caso nimio.

Muchos de los dispositivos del internet de las cosas están haciendo mal uso de los datos de los usuarios. El mes pasado, Google se metió en problemas al no avisar sobre la incorporación de un micrófono en su producto de seguridad Nest.