La pandemia alteró la cadena de suministros de chips y, con la reactivación de actividades económicas y su respectiva demanda de los consumidores, se provocó un desfase entre los productos manufacturados a disposición del mercado y un exceso de compradores. Esto sumó ingredientes a los aumentos de precios generalizados (inflación) que se han registrado en distintos países del mundo.

En México, la escasez de semiconductores que ha afectado a diversos sectores del país ha amainado, pero se mantienen algunos problemas en las cadenas de suministro de la industria de Tecnologías de la Información que impiden que la producción y distribución de dispositivos de hardware y otros segmentos se normalicen en su totalidad.