El uso de las máquinas como herramientas para eficientar y facilitar las tareas ha moldeado la concepción que se tiene del mismo trabajo. La irrupción de nuevas técnicas o tecnologías siempre da como resultado un cambio en el paradigma de lo que se conoce. Como todo cambio, hay un periodo de adaptación pero, ¿hay forma de planear para que al adaptarse también se ejerza un rol de liderazgo?

Algunas invenciones incluso lograron darle un giro al curso de la historia de la humanidad, un claro ejemplo es el de la Revolución Industrial en el siglo XVII. En ese entonces una máquina de vapor le dio un giro a los métodos de producción lo que generó un cambio radical en la economía. Para principios de este siglo se avecina un nuevo cambio; uno que viene de la mano de lo que expertos conocen como la Cuarta Revolución Industrial.

La Cuarta Revolución Industrial, será una nueva manera de organizar los medios de producción poniendo en marcha fábricas inteligentes, capaces de adaptarse con más facilidad a las necesidades y a los procesos de producción así como a una asignación más eficiente de los recursos.

La Cuarta Revolución Industrial modificará para siempre las industrias como las conocemos ahora, sin embargo, hay muchos sectores poblacionales que son especialmente sensibles a las modificaciones que implican. En términos generales, la automatización y el uso extendido de robots e Inteligencia Artificial en México atentan contra al menos 52% de los empleos en nuestro país, según el Instituto Global McKinsey. Los datos del estudio revelan que 25.5 millones de empleos están en riesgo por la irrupción de la Cuarta Revolución Industrial.

Las máquinas tomarán el lugar de los puestos de trabajo en sectores como el comercio minorista, la manufactura, actividades agropecuarias e industria de la construcción. Sobre todo se espera que las máquinas y la Inteligencia Artificial se apropien de los trabajos en las cadenas productivas que no requieran de mucha especialización. El factor que más influirá en la pérdida de empleos frente a la automatización de las industrias proviene del nivel de preparación académica. La gente con menos estudios enfrenta un riesgo casi seis veces más alto que aquellos con un doctorado de perder su trabajo, pues son más probables trabajar en puestos menos complejos y más fáciles de automatizar, según un reporte del Institute for Spatial Economic Analysis (ISEA).

En este escenario existen oportunidades para buscar soluciones innovadoras a los desafíos que América Latina enfrenta en su conjunto como región. Federico Basañes, Gerente del Sector de Conocimiento y Aprendizaje del Banco Interamericano de Desarrollo, enlistó 6 claves de la Cuarta Revolución Industrial y cómo se pueden aprovechar para incentivar el desarrollo de los países de la región ante esta ola de cambios.

1. Potenciar el intercambio de conocimiento

Uno de los ejes que marcan la pauta de los cambios en la Cuarta Revolución Industrial es la comunicación y el acceso a ella. Teniendo en cuenta que la región aún debe cerrar la brecha digital, la tecnología está ayudando a potenciar el acceso al conocimiento y es precisamente ahí donde reside el área de oportunidad para generar un cambio. El conocimiento ya no es unidireccional y se abre para que pueda ser libremente usado, reutilizado y redistribuido. Se abren caminos para creación colaborativa de conocimiento y se potencia la naturaleza del conocimiento como bien público (…) el poder del conocimiento abierto para mejorar vidas no tiene límite. Éste fomenta innovaciones, estimula la creación de nuevos negocios e incrementa la participación ciudadana y el monitoreo social de políticas públicas. escribió Basañes en un artículo para el Foro Económico Mundial.

2. Gobiernos digitales

Los gobiernos se pueden ayudar de las ventajas tecnológicas que ofrece esta nueva era digital. Por un lado están permitiendo ampliar el acceso a los servicios públicos a través de trámites en línea, pero el esfuerzo no debe quedar ahí. Las instituciones de gobierno deben de ser capaces de utilizar a su favor como herramientas de transparencia. Así, la tecnología y el código abierto permiten abrir los procesos administrativos y las cuentas públicas al escrutinio de la gente fortaleciendo así la transparencia escribió Federico Basañes.

3. La co-creación de soluciones entre gobiernos y ciudadanos

Los niveles de comunicación permiten nuevos niveles de participación e involucramiento por parte de la ciudadanía en asuntos públicos. Esto permite que se puedan crear alianzas entre la población civil y las instituciones de gobierno con la meta de que se potencialice la colaboración para la implementación de políticas públicas o para la creación de soluciones de problemas de desarrollo.

4. Más oportunidades para extender los servicios financieros

Según el artículo del Gerente del Sector de Conocimiento y Aprendizaje del BID, en América Latina la mitad de la población adulta aún no tiene acceso al sistema financiero. Sin embargo, la aplicación de ciertos desarrollos tecnológicos puedan servir para acercar a esos usuarios potenciales a servicios financieros, móviles y en línea, que permitan reducir los costos de transacciones y acercar nuevos servicios a los ciudadanos. De esta manera, las nuevas tecnologías representan una oportunidad para promover la inclusión financiera en la región.

5. Usar a nuestro favor la economía colaborativa

La economía colaborativa, según PwC, podría alcanzar un valor de 335,000 millones de dólares a nivel mundial para el 2025. Este modelo busca maximizar el uso de activos a través de tecnologías abiertas que incentiven la participación de los usuarios, produciendo beneficios para todos los implicados. Esto representa una oportunidad para promover el desarrollo en la región al aplicarse a los retos que se enfrentan.

6. Nuevas dinámicas y oportunidades laborales

Sí, hablábamos de las posibilidades negativas que implican la pérdida de empleos, pero también se crearan otras numerosas fuentes y la creación y desarrollo de nuevas profesiones. Esto debe generar incentivos en los sistemas educativos para la preparación para ocupar esos puestos. Según una publicación del Foro Económico Mundial, el 65% de los niños que están entrando ahora a la escuela primaria trabajarán en empleos que aún no existen.

erp