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La UIF bloquea cuentas de 7 personas vinculadas a red de fraude del CJNG de tiempos compartidos
La Unidad de Inteligencia Financiera informó que se bloquearon las cuentas de siete personas vinculadas al CJNG, esto luego de trabajos en conjunto con el gobierno estadounidense.

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que se bloquearon las cuentas de siete personas vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), esto luego de trabajos en conjunto con el gobierno estadounidense.
En total, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por su sigla en inglés), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, designó a 24 sujetos, cinco personas físicas y 19 personas morales, por su presunta participación en el fraude realizado bajo el esquema de “tiempos compartidos”, y por vínculos con la banda criminal.
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“De manera complementaria, la SHCP, a través de la UIF, incorporó en la Lista de Personas Bloqueadas (LPB) a siete sujetos adicionales: seis personas físicas y una persona moral, vinculadas al núcleo operativo, familiar y corporativo identificado durante la investigación”, indicó la dependencia a cargo de Édgar Amador Zamora.
La información de la OFAC mostró que esta acción se dirige a Kovay Gardens, el cual es un complejo turístico mexicano de tiempo compartido. Las personas involucradas tienen su sede o están cerca de Puerto Vallarta, punto donde opera el CJNG, uno de los cárteles criminales más grandes y violentos de México.
“El CJNG es un cártel terrorista brutalmente violento que continúa diversificando sus fuentes de ingresos ilícitos más allá del narcotráfico, incluso a través del fraude de tiempo compartido y el robo de combustible. Estas actividades generan ganancias significativas para la organización a expensas de las víctimas ciudadanas estadounidenses. El fraude de tiempo compartido a menudo se dirige a estadounidenses mayores vulnerables y puede defraudar a las víctimas de los ahorros de toda su vida”, señaló la OFAC.
En este sentido, Scott Bessent, secretario del Tesoro, aseguró que los cárteles de droga, tales como el CJNG, “victimizan constantemente” a los estadounidenses. En particular, el fraude de tiempo compartido, indicó, ha afectado a estadounidenses por décadas.
¿Cómo funciona la estafa?
La OFAC indicó que el CJNG ha atacado, por décadas, a propietarios estadounidenses de tiempo compartido, a través de centros de llamadas en México que son atendidos por operadores que hablan inglés.
Así, a partir del 2012, el CJNG tomó el control de las estafas de tiempo compartido en Puerto Vallarta, Jalisco, México y sus alrededores, lo cual se le conoce como Bahía de Banderas.
Las estafas van dirigidas, principalmente, a estadounidenses de edad avanzada, quienes “pueden perder los ahorros de toda su vida”. La información de los propietarios usualmente es obtenida por cómplices internos en los complejos turísticos.
“Tras obtener información sobre los propietarios, los cárteles, a través de sus centros de atención telefónica, contactan a las víctimas por teléfono o correo electrónico y afirman ser corredores, abogados o representantes de ventas de tiempo compartido externos con sede en Estados Unidos, en las industrias de tiempo compartido, viajes, bienes raíces o servicios financieros. El fraude puede incluir estafas de salida de tiempo compartido (también conocidas como estafas de reventa de tiempo compartido), estafas de realquiler de tiempo compartido y estafas de inversión en tiempo compartido”, detalló la OFAC.
A las víctimas se les pide que paguen “cuotas” o “impuestos” por adelantado antes de que puedan recibir el dinero que supuestamente se les debe y que nunca llega. Así, los criminales piden más pagos de dichas cuotas e impuestos, los cuales deben hacerse mediante transferencias bancarias internacionales a cuentas en bancos y casas de bolsa mexicanos.
“Tras estas estafas iniciales, pueden surgir estafas de revictimización. Los estafadores pueden hacerse pasar por bufetes de abogados, afirmando que pueden iniciar procedimientos en nombre de las víctimas para recuperar los fondos perdidos a cambio de un pago inicial. En otros casos, los estafadores se hacen pasar por funcionarios gubernamentales, alegando que las víctimas han realizado transacciones sospechosas y exigiendo multas para liberar sus fondos o arriesgarse a ser encarceladas”, indicó la OFAC.



