La firma alemana de servicios de pago, Wirecard, envuelta en un escándalo financiero tras revelarse un agujero contable de 1,900 millones de euros, se ha convertido en la primera empresa del Dax (índice de acciones blue chip de las 30 compañías más grandes de Alemania que cotizan en la Bolsa de Fráncfort) que presentó una solicitud ante los tribunales competentes para iniciar el procedimiento para declararse insolvente, según anunció la fintech el jueves.

Tras conocerse la decisión de declararse insolvente sus títulos se desplomaron en Bolsa hasta 79% adicional en el Dax, hasta los 2.85 euros. En lo que va de año, la compañía ha perdido 91% de su valor en Bolsa. Wirecard, que parecía ser una tecnológica de gran éxito, llegó a sustituir al Commerzbank en el selectivo de Fráncfort en septiembre del 2018.

El consejo de Wirecard decidió presentar una solicitud para abrir el procedimiento de insolvencia para Wirecard AG ante el tribunal competente del distrito de Múnich debido a su “insolvencia inminente y sobreendeudamiento”, ha informado la compañía, que actualmente está evaluando si presenta solicitudes de insolvencia para las filiales de Wirecard Group.

Wirecard había reconocido la semana pasada que puede haber sido víctima de un fraude “de proporciones considerables” después de anunciar un nuevo retraso en la publicación de sus cuentas anuales como resultado de una irregularidad contable de 1,900 millones de euros.

Wirecard informó que la firma de auditoría EY no había encontrado “suficientes pruebas” de que los balances de efectivo en las cuentas fiduciarias de la empresa contaran con 1,900 millones de euros, que representan cerca de 25% del balance total de la compañía.

En este sentido, el lunes, la fintech admitió que la hipótesis más probable es que los 1,900 millones que no pudieron ser encontrados por el auditor no existan. “El consejo de administración de Wirecard considera que existe una probabilidad predominante de que no existan saldos de cuentas bancarias por un monto de 1,900 millones de euros”, anunció.

La tarde del lunes fue arrestado Markus Braun, quien presentó el pasado viernes su dimisión como consejero delegado de la firma alemana de servicios de pago, acusado de inflar las cuentas de la empresa, aunque este martes el ejecutivo fue puesto en libertad bajo una fianza de 5 millones de euros y la obligación de comparecer semanalmente ante la Policía.

La compañía fue acusada de irregularidades contables en Asia y de blanqueo de dinero a comienzos del 2019 según difundió el “Financial Times”.

El gestor de patrimonios DWS, del Deutsche Bank, redujo en los últimos meses constantemente su posición fiduciaria en Wirecard y estudia acciones legales contra la compañía. Union Investment que también era uno de los mayores accionistas de Wirecard, ha vendido la mayoría de sus acciones y también considera emprender acciones legales.