La iniciativa que pretende modificar la Ley del Banco de México (Banxico) para que este organismo adquiera los excedentes de dólares en efectivo que tienen los bancos en el país y trasladarlos a las reservas internacionales, no resuelve el problema de las limitantes que se tienen para cambiar esta divisa en territorio nacional, por lo que el análisis debe de ir más allá, a temas poco mencionados en el debate, por ejemplo, mayor inclusión financiera y generación de confianza entre todos los participantes del sistema financiero.

“Esta iniciativa atiende o pretende resolver una parte de la problemática desde una manera poco adecuada y esa forma es obligar al Banxico a adquirir esos dólares, me parece que ese es el gran desacierto”, detalló Iván Alemán Loza, ex vicepresidente de Procesos Preventivos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

En el país, hay opciones para el cambio de dólares en efectivo. Si bien son cerca de 15 bancos, en el mercado cambiario existen otro tipo de organizaciones que también brindan esta opción de compra-venta del billete verde, como los poco más de 950 centros cambiarios y transmisores de dinero autorizados; sin embargo, el problema, es que existe un arbitraje regulatorio entre estas figuras, que inhibe la confianza entre ellos para el traslado de dólares que al final buscan ser repatriados.

La minuta se concentra en buscar resolver el problema de las remesas y el flujo de dólares en zonas turísticas. Según datos proporcionados por Alejandro Díaz de León, gobernador del Banxico, 99% de las remesas que llegan al país es por transferencias electrónicas y apenas 1% es en efectivo, que de enero a septiembre del 2020 fue el equivalente a 200 millones de dólares de un total de más de 30,000 millones de dólares.

Falta análisis de fondo

De acuerdo con Alemán Loza esto sólo es una parte del problema, pues en realidad no hay un análisis de fondo del flujo de dólares en efectivo en el país, ni de las cifras estimadas que circulan en el mercado negro y que significan un alto riesgo de lavado de dinero o financiamiento al terrorismo.

“No todo lo que tienen las autoridades en estudio es flujo de dólares en efectivo, o el tema de remesas en particular es lo único que existe en el país. Hay una circulación no monitoreada o no vista”, comentó el socio fundador del despacho Alemán & Asociados y mencionó a las personas que se trasladan de Estados Unidos a México con sobrantes en dólares y que buscan cambiarlos en territorio nacional.

En este contexto, el exfuncionario de la comisión nacional comentó que una de las soluciones podría estar en impulsar la actividad cambiaria del Banco del Bienestar, con las más de 2,700 sucursales que se pretenden construir, para aprovechar esa infraestructura con los controles adecuados y así incentivar confianza con la banca corresponsal y puedan esos dólares puedan ser repatriados.

“Se puede provechar a la banca de desarrollo para que funja el papel de establecer controles muy estrictos... El banco puede ser ese catalizador que pueda repatriar la moneda o pueda realizar las actividades cambiarias sin mayor castigo a las personas que tienen los dólares, con el apoyo del supervisor y del Banxico”, planteó Alemán Loza.

Arbitraje regulatorio

Uno de los temas que la autoridad tiene pendientes para este 2021 es revisar el problema que existe en el arbitraje regulatorio entre las distintas figuras del sistema financiero dedicadas a la compraventa de dólares en efectivo, con el fin de incentivar la confianza entre los participantes.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx