Los diferentes esquemas de crédito de las tiendas especializadas pueden elevar el costo final de los productos hasta 60% por arriba del precio de contado, según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

De acuerdo con el programa Quién es Quién en Créditos a Pagos Fijos, de la Profeco, resulta que un televisor Sony Bravia modelo KDL-32BX300 en la tienda Salinas y Rocha tiene un precio de contado de 5,099 pesos, pero si el consumidor lo adquiere con un sistema de 52 cómodos pagos, el costo final alcanza los 8,164 pesos (60% más).

Algo similar ocurre en la compra de una lavadora Whirlpool modelo 7 MWT 96007, cuyo precio de contado en Famsa es de 5,000 pesos, pero si se adquiere en 12 pagos mensuales de 642 pesos, el consumidor desembolsará en total 7,704 pesos (54% más). Cabe destacar que el precio de contado de la misma lavadora difiere considerablemente, ya que en Coppel es de 6,199 pesos, mientras que en Walmart es de 4,990 pesos.

Así, la Profeco ha detectado que en el mercado existen sistemas de créditos a pagos fijos para la compra de electrónicos y línea blanca cuyo Costo Anual Total va desde 39 hasta 249 por ciento.

De ahí que la Profeco insista en que los consumidores exijan a los proveedores y comerciantes el costo total que pagarán al final del crédito para analizar la conveniencia o no de adquirirlo bajo ese sistema de pagos fijos con interés.