En España, los sindicatos UGT y CCOO transmitieron a Banco Santander su propuesta de que la entidad conceda a sus trabajadores, incluidos los procedentes de Banco Popular y Banco Pastor, una paga en acciones como "reconocimiento" a los esfuerzos realizados durante el proceso de integración.

Tanto la entidad como los sindicatos celebraron el miércoles la segunda reunión para negociar la homologación de las condiciones laborales de los trabajadores de Santander y Popular en el marco de la fusión, en la que los representantes de los trabajadores respondieron a la propuesta hecha por el banco en la anterior reunión.

La dirección de la entidad propuso inicialmente, entre otras iniciativas, una modificación del horario de trabajo de los gestores comerciales que trabajan en las oficinas 'Smart red', un tipo de sucursal que incorpora centros de atención y asesoramiento al cliente. El periodo de adaptación para estos nuevos horarios sería hasta enero del 2019.

En este sentido, los sindicatos solicitaron a la entidad que se separe esta modificación de horarios de la negociación sobre la homologación de las condiciones laborales para lograr la igualdad entre los empleados de Santander y los de Popular.

Esta propuesta de la empresa "no puede ser en modo alguno un elemento de canje para unas condiciones u otras", indica CCOO, que añade que "la homologación tiene que ser una oportunidad para modernizar y mejorar las condiciones y no un pretexto para abrir un debate diferente".

Por su parte, UGT cree que "una negociación sobre homologación de condiciones debe quedar al margen de cualquier modificación de horarios, máxime en los términos planteados, al tratarse de un tema troncal que afecta de lleno a la negociación colectiva".

En cuanto a la propuesta en sí, CCOO considera que "no recoge la voluntariedad como principio para adscribirse a las nuevas condiciones", "no remunera a las plantillas de manera suficiente para compensar el esfuerzo que implica" y "no favorece ni garantiza la conciliación de la vida personal y familiar de las personas afectadas".

PERMISO DE PATERNIDAD

En la primera reunión, la entidad planteó a los sindicatos ampliar el permiso de paternidad desde cuatro a cinco semanas, una medida que contempla el proyecto de Presupuestos Generales del Estado del 2018 que se encuentra en debate en el Congreso. En este sentido, UGT añadió el miércoles la propuesta de que se incluya un mes de licencia o permiso especial antes del parto.

Por otra parte, Santander planteó a los representantes de los trabajadores la sustitución del fondo de ayudas con el que cuentan actualmente sus empleados por una prestación que se abona de forma automática sin que sea necesario solicitarla.

Esta prestación se otorgaría en función del grado de discapacidad reconocida por hasta 1,500 euros en el caso de los hijos y por 1,000 euros en el caso de los empleados. Para estos se mantiene la póliza de discapacidad psíquica por orfandad de hasta 21,000 euros.

Según fuentes sindicales, de esta forma se replicaría el sistema de prestación automática con el que cuentan los empleados de Popular, dado que los trabajadores de Santander disponen por el momento del citado fondo de ayudas.

Respecto a esta propuesta, UGT ha solicitado que se mantengan las condiciones del banco para todos los empleados con la inclusión de las condiciones de familiares de empleados, prejubilados y jubilados que tienen firmadas en Popular.

UGT planteó, además, que se incorpore un premio de 1,000 euros para los trabajadores con antigüedad superior a los 30 años, que se establezcan 25 días de vacaciones -o 24 más uno de licencia para todos los trabajadores- y que se reconozca a los trabajadores de Popular y Pastor una paga de beneficios sociales que parta de la cuantía que cobraron los de Banesto cuando se fusionaron con Santander.

La unificación de los planes de pensiones quedó pospuesta, como se decidió en la primera reunión, hasta que se produzca la fusión efectiva de ambas entidades.

En todo caso, ambos sindicatos dejaron claro que mantendrán la negociación y el diálogo para buscar un acuerdo que garantice las mejores condiciones para toda la actual plantilla del banco, que suma unos 35,000 trabajadores.