El sistema financiero mexicano se mantiene en una posición sólida y con niveles de riesgo moderado, ello, pese al entorno de incertidumbre que ha enfrentado en los últimos meses la economía mexicana, señaló el Banco de México (Banxico).

Alejandro Díaz de León, gobernador del banco central, detalló que desde finales del 2014 los mercados financieros mexicanos han experimentado fuertes episodios de estrés, aumento en su volatilidad, tensiones y afectaciones entre Estados Unidos y México, baja en las calificaciones y perspectivas de la deuda soberana y de Pemex, además de un tipo de cambio volátil, entre otros factores.

En la presentación del Reporte de Estabilidad Financiera, el banquero central detalló que, derivado de ello, el financiamiento total a las empresas privadas no financieras del país se desaceleró, principalmente asociado a una reducción del financiamiento externo, mientras que el interno lo hizo en menor magnitud, y ha mantenido bajos niveles de morosidad, ligeramente mayores en pymes. El crédito al consumo también ha mostrado menor dinamismo.

No obstante, expuso que hoy las instituciones de banca múltiple continúan mostrando niveles de capitalización y liquidez suficientes para hacer frente a posibles episodios de estrés.

“Las pruebas de estrés realizadas sugieren que el sistema bancario en su conjunto cuenta a marzo del 2019 con niveles de capital suficientes que le permitirían, en un entorno macroeconómico adverso, tener niveles de capitalización y de apalancamiento por encima del mínimo regulatorio”, puntualizó.

Agregó que la posición financiera de los hogares se ha mantenido relativamente estable, con un endeudamiento que crece moderadamente y la morosidad en el crédito a hogares también estable.

“El entorno de mayor incertidumbre y volatilidad en las principales variables de mercados como las tasas de interés, el tipo de cambio e índices accionarios, resultó en un incremento en el riesgo de mercado de las instituciones bancarias. Por su parte, la banca continúa mostrando niveles de liquidez suficientes para hacer frente a episodios de estrés”, puntualizó.

Se debe mantener estrategia macroeconómica prudente

Sin embargo, Alejandro Díaz de León destacó que es necesario mantener y seguir reforzando la regulación y supervisión y conservar una estrategia macroeconómica prudente y firme.

De igual forma, señaló que el deterioro en las calificaciones crediticias soberanas y de Pemex es un importante factor de riesgo que debe ser atendido.

“Dada la relevancia de Pemex para la economía, finanzas públicas y el sistema financiero y, considerando las reducciones recientes de su calificación, es necesario reforzar su calidad crediticia”.

El funcionario resaltó que, dados los retos de diversa índole que enfrenta la economía mexicana, es importante enfatizar la importancia de preservar un sistema financiero estable, eficiente, competitivo e innovador, en el que se mantengan los incentivos adecuados para que las instituciones financieras intermedien de manera segura y eficiente el ahorro del público hacia proyectos rentables.

“Resulta fundamental contar con un marco institucional sólido y una regulación y supervisión financieras que promuevan la integridad del sistema y protejan los intereses del público. Todo ello, a fin de que el sistema financiero contribuya a elevar el crecimiento económico sostenido y el bienestar de la población”, enfatizó.

Díaz de León detalló que contar con un sistema financiero sólido y bien capitalizado permite a la economía que la desaceleración sea menos acentuada y la recuperación más pronta.

“En la medida en que hay instituciones sólidas y bien capitalizadas, podrán contribuir a que esto se dé en menor grado y por eso la importancia de mantener un sistema financiero sólido y con niveles de liquidez adecuados”.

18 instituciones financieras serían sancionadas por hackeo del 2018

Por otra parte, a poco más de un año de que fueron hackeados los sistemas de conexión al SPEI de algunas instituciones financieras, el gobernador del Banxico reveló que hay 18 instituciones que han sido notificadas de un proceso de sanción, mismo que está en curso.

Sin embargo, explicó que no se pueden dar a conocer montos ni  nombres, dado que es un proceso que no ha terminado, y por lo tanto las entidades involucradas pueden defenderse. Esto se hará público hasta que el proceso esté firme.

“Tienen un plazo para argumentar si cumplían o no con las disposiciones, y es hasta que se dirime este proceso cuando ya se da la imposición de sanción, ya con un monto definido”, dijo.

Agregó: “no podemos dar montos, nombres ni detalles, hasta que se agote la última instancia. Hasta que no se llegue a esa etapa, no es de dominio público”.

Díaz de León refirió que, a poco más de un año de lo ocurrido, los bancos han respondido en materia preventiva, pues ya han estado haciendo los nombramientos respectivos de sus oficiales de ciberseguridad, y se ha puesto este tema como prioritario dentro del gobierno corporativo.

“Es una preocupación común, es un común denominador para todos los participantes del sistema financiero. Está en el interés de todos reforzar el perímetro de seguridad, pero al riesgo cibernético no hay institución financiera que no esté expuesta, y en ese sentido no debe haber complacencia sino un esfuerzo continuo por mejorar y reforzar el perímetro de seguridad. Se han dado pasos importantes y será de manera continua”, enfatizó.

En abril y mayo del 2018 ciberdelincuentes hackearon los sistemas de conexión al SPEI de algunas instituciones financieras, y a través de un robo hormiga defraudaron a éstas por un monto de 300 millones de pesos.

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