El déficit actuarial de las pensiones públicas en México representa cerca de 130% del Producto Interno Bruto (PIB), indica Alejandro Turner, presidente de la Asociación Mexicana de Actuarios en su libro Aspectos relevantes de los sistemas públicos de pensiones. El caso de México.

Existe un déficit actuarial en los sistemas de pensiones en México, sobre todo los que impulsa el Estado; es decir, que tienen entre reservas y aportaciones futuras es menor que lo que tienen que pagar en beneficios , expone.

En entrevista, explicó que la mayoría de los estados del país ya presenta problemas de flujo de caja, pues el monto de cuotas no alcanza ni para pagar las pensiones corrientes. Está sucediendo lo mismo que pasó con el ?IMSS antes de la reforma de 1997 .

En su estudio revela que las 32 entidades federativas presentan un déficit actuarial de 942,942 millones de pesos siendo el Estado de México, el de mayor déficit, de 318,633 millones de pesos, seguido de Tabasco, con un total de 72,354 millones, y Jalisco, con 63,286 millones.

En este monto total no se consideran las pensiones de Petróleos Mexicanos (Pemex), ni de la Comisión Federal de Electricidad, ni las universidades estatales. Turner expone que en México existe una gran cantidad de esquemas públicos de pensiones dentro de los tres órdenes de gobierno: federal, estatal y municipal, y su autonomía no está a discusión.

Cambiar a un Sistema Nacional de Pensiones es una tarea ardua. Se tendrían que migrar los más de 100 regímenes que hay en el país a un esquema de cuentas individuales, donde el trabajador es quien se hace responsable del ahorro de su pensión .

Refiere que el gobierno federal tendría que llegar a un acuerdo con los regímenes autónomos como lo hizo con Pemex; es decir, si cambian su esquema de pensiones por uno de cuentas individuales y generan ahorro, el gobierno asumiría parte del déficit actuarial que tienen.

Otros análisis

El año pasado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos realizó un estudio del sistema de pensiones en México, donde indica que de acuerdo con reportes de la Auditoría Superior de la Federación, existen más de 250 esquemas de pensiones identificados en los estados y municipios, ya sea directamente operados o subsidiados por el gobierno federal.

Destaca que la mayoría carece de un sistema de pensiones formal, y las obligaciones de retiro para los empleados municipales se pagan con gasto corriente. Entre los 2,450 municipios, se estima que unos 1,100 tienen su propio esquema. Durante las dos últimas décadas, 14 estados reformaron su sistema de pensiones, así como 27 universidades públicas, pero sólo una adoptó el régimen de cuentas individuales .

En el 2012, Pedro Vásquez Colmenares publicó el libro Pensiones en México: la próxima crisis, donde también plantea la urgencia de crear un sistema nacional de pensiones. Indica que se debe reformar el Artículo 5 constitucional para que haya sólo un sistema de seguridad social dividido en dos ramas: la salud y el ingreso.

De esta manera, Vásquez plantea la creación del Sistema Nacional de Seguridad Social, que integraría el IMSS y el Instituto Mexicano para la Protección al Ingreso; éstas administrarían los servicios públicos de salud y las prestaciones económicas, incluido el Sistema de Ahorro para el Retiro.

Así, Turner comenta que si bien en México existe la pensión mínima garantizada, con el crecimiento demográfico y el aumento en la esperanza de vida, será un financiamiento importante para el gobierno.

Si bien existe una pensión mínima garantizada que da el Estado, el monto es pequeño, falta mucho por hacer, hay que cuantificar el precio de las pensiones y registrarlo bien en la contabilidad gubernamental .

Detalla que lo más preocupante es qué va a pasar con la gente que no cumpla con los requisitos para tener derecho a su pensión, pues lo que se le entregue de dinero por lo que ahorró en su afore se lo va a gastar en poco tiempo y se va a quedar sin pensión.

Hay un contrasentido, porque el sistema de pensiones se diseñó para tener una pensión mensual para evitar la pobreza en la vejez, pero lo que va a pasar es que no van a tener ese recurso, y vamos a tener una sociedad de pobres de edad mayor .

Otro problema, dijo, son los saldos que se obtendrán del sistema de afores, ya que en promedio la gente a la hora de jubilarse solo percibirá 30% de su último salario, el cual posiblemente le dure tres años y viva sólo de la pensión mínima garantizada por el Estado.

[email protected]