En México se producen cada año alrededor de mil 250 millones de billetes, los cuales ya en circulación tienen un periodo de vida útil variable de acuerdo con su denominación.

Por ejemplo, la vida útil del papel moneda de 20 pesos en circulación es de alrededor de 33 meses, mientras que la del billete de 500 pesos es de 66 meses, es decir, a menor valor menor durabilidad debido al mayor uso entre la población, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico) publicados en la Revista del Consumidor.

Todos los billetes pasan por un cuidadoso control de calidad para asegurar que duren el tiempo necesario en circulación y que no puedan ser falsificados.

La publicación aclara que aunque el proceso de creación de un billete es variable, aproximadamente dura de tres a cuatro años, pues hay que considerar materias primas, diseño, impresión, control de calidad, empaque y envío, entre otros elementos de importancia que implican cada uno de estos procesos.

Cabe precisar que de 1925 a 1968, los billetes de México fueron impresos por la empresa American Bank Note Company en Nueva York, pero en la década de los 60 del siglo pasado el Banxico tomó la decisión de fundar una fábrica propia.

Así, a partir de 1969 comenzó a funcionar la Fábrica de Billetes del instituto central, y el primer papel moneda producido fue el de 10 pesos, que tenía la figura de Miguel Hidalgo y se lanzó a la circulación a principios de los años 70.

El billete de 10 pesos se imprimió por última vez en 1997, ya que su producción se consideró un gasto innecesario ante las existentes monedas de la misma denominación.

Al cierre de septiembre pasado se calculó que el total de billetes de todas las denominaciones en circulación en el país fue de dos mil 750 millones de piezas.

El Banxico recuerda a la población en general que si alguno de esos billetes esta roto o maltratado conserva su valor, pero si quien lo porta tiene dudas al respecto puede canjearlo por otro en sucursales bancarias identificadas.

lgl